LA RAPAZ ÁGUILA IMPERIAL

Amables lectores multicreyentes y sentipensantes, la atrevida captura ilegal del dictador Nicolás Maduro Moros –NMM– y de su cónyuge Cilia Flórez, tras una criminal operación militar de EE. UU en Venezuela—V—, el sábado 3 de enero, vulnera las leyes internacionales, en especial de la Carta de las Naciones Unidas, y abre un escenario peligroso que parte las aguas de la geopolítica global del siglo XXI. Al proceder sin ningún atisbo de legitimidad internacional, autoridad legal válida o respaldo nacional, el presidente procesado Donald Trump –DT– pulveriza el orden basado en normas y da una justificación a los autoritarios de China, Rusia y otros países que quieren dominar a sus propios vecinos para repartirse el mundo. Alrededor de este grave asunto complejo gira este texto que pretende aportar elementos para entenderlo, condenarlo y ojalá superarlo: ¡Vaya utopía!
El riesgo actual de esta primera intervención militar directa de EE UU en una capital latinoamericana desde Panamá en 1989 es doble. “Por un lado, que se pretenda presentar una operación militar ilegal como sinónimo de liberación democrática. Por otro, que el chavismo utilice la intervención extranjera y la captura de su líder como coartada para cerrar filas, militarizar aún más el país y justificar una represión sin límites bajo el discurso de la defensa nacional. Ninguna de las dos narrativas resiste un análisis serio. La violencia, venga de donde venga, no construye instituciones ni restituye derechos.” (elpais.com, 2026)
La decisión de DT culmina un año de política exterior personalista e impulsiva que ignora las normas multilaterales. Él no actúa aquí como garante de la democracia, como lo dice El país de España, sino que sitúa la fuerza por encima del derecho. Otras potencias tomarán nota de las nuevas reglas cuando miran a Taiwán o a Ucrania. Señalarlo no es una defensa del régimen venezolano, sino una advertencia: la democracia no se exporta a golpe de misil ni se impone desde el aire. Mucho menos cuando quien la invoca ha mostrado reiteradamente su desprecio por las instituciones. Esa deriva quedó aún más clara cuando el propio magnate autócrata afirmó que USA dirigirá V hasta que haya una transición segura, asumiendo de facto el control del país y sin mencionar en ningún momento a la oposición democrática venezolana lo que es inaceptable. Definitivamente: “No existe transición legítima bajo tutela extranjera ni democracia posible si el futuro de un país se administra desde fuera como un protectorado.”
A esa pretensión política se suma otra no menos alarmante: el anuncio de que compañías estadounidenses “se harán cargo de la industria petrolera venezolana para hacer dinero, lo que refuerza la percepción de que la intervención no busca restituir derechos, sino administrar poder y riqueza. Aunque se invoque la reconstrucción de una infraestructura devastada, se trata de una apropiación externa por la fuerza de los recursos naturales que confunde ayuda, inversión y dominación económica.” (elpais.com, 2026) Son horas y días de confusión en cuanto al liderazgo real del régimen venezolano. Pero una hipotética transición solo será legítima si es pacífica, ordenada y pactada. En ese sentido, la decisión de la líder opositora María Corina Machado –MCM– “de no llamar a la salida a la calle en medio de la escalada militar, sino a la espera y a la contención, apunta en la dirección correcta. No es un gesto de debilidad, sino de responsabilidad política de quien en 2024 ganó las elecciones con Edmundo González como candidato.” (Ibíd) En América Latina –AL– conocemos bien las consecuencias de las soluciones impuestas por la fuerza. Reitero: condenar la operación militar no legitima a NMM, un presidente ilegítimo tras años de fraude electoral, represión, corrupción, anulación de la separación de poderes y persecución de la oposición.
En este blog he documentado en varios artículos la degradación del gobierno chavista llevada a cabo por el sátrapa de Maduro, el cual provocó la expulsión de cerca de ocho millones de personas, el cierre de medios de comunicación, el robo de elecciones y la cooptación de los poderes públicos. “A esto se suma la comisión de múltiples delitos de lesa humanidad, la financiación de grupos paramilitares, la complicidad con organizaciones criminales colombianas y la persecución política de la oposición; agresiones tan sistemáticas que resulta difícil condensarlas” (elespectador.com, ene 4/26) en uno o dos párrafos. En este blog he dedicado también varios artículos a DT que exploran las formas de proteger nuestro espíritu crítico ante la victoria de la antipolítica y el éxito del cretinismo político –propios de la autocracia– por una trumpada demoledora a la democracia que nos ha obligado a vivir en una realidad sacudida por cambios más negativos que positivos.
Quisiera unirme al júbilo expresado por la diáspora venezolana a lo largo y ancho del planeta. Entiendo el clamor de la nación hermana que sueña con la libertad, la democracia y una nueva oportunidad sobre la Tierra. Pero lo ocurrido en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 dista mucho de ser la utopía que la Casa Blanca –CB– ha pretendido proyectar. La prioridad inmediata no debe ser celebrar, debe ser una desescalada urgente y descartar cualquier operación militar adicional como ha amenazado el filibustero Trump o iniciar otra como también él ha amenazado hacerlo en Colombia, Cuba o México; pero sobre todo en nuestro país. «Es indignante saber que el señor lanza amenazas dementes para que los representantes de tantos países vayan a arrodillársele; entonces, él aparece como el bueno de la película perdonándoles la vida a los pueblos que va a sojuzgar”, dice con acierto el escritor Hernán Borja.
La comunidad internacional, empezando por los países de la AL y Europa, debe ser coherente: “condenar cualquier violación del derecho internacional y, al mismo tiempo, reconocer con claridad dónde reside hoy la legitimidad democrática en Venezuela. Ese problema no es coyuntural ni táctico: se llama autoritarismo, corrupción y narcotráfico. El respeto a las normas internacionales y la exigencia de que se respete el mandato expresado en las urnas por los venezolanos hace un año no son objetivos incompatibles. Son, de hecho, inseparables… Para el chavismo, este momento marca un punto de inflexión histórico. Lo más responsable que pueden hacer quienes aún sostienen el régimen es deponer la violencia y aceptar que el ciclo está agotado. La ciudadanía ya habló en las urnas. Dejar que triunfe la democracia no significa entregarse a un líder extranjero ni someterse a una agenda ajena, sino reconocer que ningún proyecto político puede sostenerse indefinidamente contra su propio pueblo”, concluye el citado editorial madrileño.
Una de las preguntas más reveladora durante la conferencia de prensa que DT dio acompañado de su cúpula tuvo que ver con algo básico: ¿quién gobierna en Venezuela? Nosotros lo vamos a dirigir por ahora, fue su respuesta. Después, entre giros retóricos erráticos, afirmó que Machado carece del respeto suficiente para liderar el país, aseguró que la vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez prometió cumplir todos los deseos de la CB y, en la omisión más elocuente e inaceptable de todas, evitó mencionar a Edmundo González, legítimo ganador de las elecciones presidenciales del año pasado: la descalificación trumpista de MCM es producto sin duda del resentimiento que ella le causó al recibir el Premio Nobel de Paz que Trump considera que él se merecía—ella lambonamente, haciendo caso omiso a la advertencia de Estocolmo, le acaba de regalar la medalla en reunión con él en la CS—; y de la omisión al presidente electo y a la oposición es otro atropello a la democracia del país vecino y hermano, pues ellos se sienten marginados y traicionados por el presidente estadounidense procesado.
Gran parte del tiempo de su conferencia, el ávido superrico gringo la dedicó a fantasear sobre cómo las petroleras de su país se lucrarán con lo sucedido. Por eso, anunció el regreso de ellas que el chavismo había expropiado. V tiene las reservas petroleras más grandes del mundo y el control de esta riqueza ha sido un factor central del viejo enfrentamiento entre Caracas–C–y Washington–C–. Al hablar de la libertad del pueblo o de la democracia venezolana, DT lució poco o nada interesado como ya dije.
No es extraño que la CB muestre poco interés en lo que implica una transición democrática pacífica. Capturar a NMM, “pero dejar a cargo a Rodríguez, a Vladimir Padrino (ministro de Defensa) y a todas las estructuras del chavismo, no constituye un cambio de régimen ni es lo que la sociedad venezolana espera” (elespectaor.com, ene 4/26); así, se cambió un presidente, pero no el régimen. “La ausencia de una estrategia clara, sumada a la ligereza con la que Trump aborda asuntos complejos, invita, cuando menos, a la cautela.” Obvio que en el zarpazo a V se fracturó el orden internacional basado en normas. EE UU ejecutó una invasión militar violando la soberanía de un Estado y adjudicándose el derecho a ejercer la fuerza a su conveniencia. AL, “que ha sufrido la larga historia de intervenciones de la potencia del norte, escucha hoy los ecos de un pasado que causó mucho dolor. El multilateralismo, creado supuestamente para evitar estos abusos, muestra su incapacidad de reacción: ni la OEA ni la ONU pueden detener lo ocurrido más allá de comunicados estériles. Con esto se establece un precedente nefasto.” (Ibíd)
De la conferencia de prensa citada irrumpe Delcy Rodríguez Gómez–DRG– como una figura vital chavista para los planes gringos de dirigir V. Esta católica de 56 años, sin hijos -nunca se ha casado- y poco madurista, se enfrenta al inmenso desafío de aplacar a un presidente yanki quien afirma que USA controlará V en los próximos años sin contar con la oposición política venezolana porque desconfía de ella. DRG intentará estabilizar una economía que se desmorona e intentará consolidar el control sobre las instituciones de gobierno y los agentes de poder de su círculo íntimo, imbuidos de rechazo a la intromisión yanqui. Ella es una trabajadora dialogante, disciplinada, pragmática y más preparada académicamente que NM, lo que la convierte en una superviviente tanto de las purgas internas como de los cambios geopolíticos. Se graduó con honores en Derecho en la Universidad Central de Venezuela y luego se especializó en derecho laboral en la Sorbona de París; se incorporó al cuerpo diplomático del naciente gobierno de Chávez al obtener un puesto en la embajada de V en Londres, donde estudió política. Ella habla y escribe francés e inglés con fluidez. Tiene “un estatus elitista para algunos en su país como hija” del dirigente estudiantil y sindical, político y guerrillero marxista “que secuestró a un ejecutivo estadounidense y se convirtió en mártir revolucionario” (Romero y Kurmannaev, 2026) pues se infartó en prisión “a consecuencia de las torturas a la que fue sometido en los calabozos de la policía política que conmovió a la opinión pública venezolana en el gobierno de Carlos Andrés Pérez.” (Alarcón, 2026) Y la madre de ella es una activista política a la que a veces llaman la Matriarca de la Revolución.
El lenguaje de DRG siempre fue desafiante y antiimperialista en sus declaraciones públicas, aunque moderado ya como ministra de Relaciones Exteriores cuando formó parte del proceso de toma de decisiones para restablecer las relaciones con EE UU en 2017, al inicio del primer gobierno de DT. Tras traer a un nuevo equipo de asesores económicos de V y del extranjero, ella “negoció una tregua con la élite económica venezolana y se embarcó en una privatización encubierta de los recursos naturales” que “produjo mejoras muy necesarias. Se detuvo la hiperinflación y volvió el crecimiento económico, lo que impulsó el ascenso de Rodríguez a la cúspide de la política venezolana.” (Romero y Kurmannaev, 2026) En el momento del secuestro de NMM, ya él le había delegado prácticamente todos los asuntos económicos; por eso, ella ocupaba simultáneamente los cargos de vicepresidenta, ministra de Economía y ministra de Hidrocarburos. Su formación profesional, su estilo de comunicación tecnocrático y cargado de cifras, sus tácticas agitadoras y combativas y su conocimiento de temas técnicos, así como su elocuencia, sutileza e ingenio, le han servido para escalar posiciones en un gobierno dominado por hombres, militares y lideres radicales. Su transformación de agitadora ideológica del chavismo en tecnócrata franca, junto al ser seguidora del gurú indio Sri Sathya Sai Baba cuyos principios básicos son verdad, paz y amor, le ha permitido desenvolverse “bien” a medida que fue acumulando poder en los últimos años, liderando un esfuerzo por sacar al país de su crisis económica. Pero ahora la presidenta de V está ejerciendo el encargo enfrentándose a lo que posiblemente sea su reto más difícil, mientras hace malabares entre las exigencias de EE UU y las presiones internas.
Además de esa irrupción femenina, de la susodicha conferencia también flotan muchas incógnitas. Una sería “la reacción de los militares, que se presumiría ya no serán tan maduristas, así como la misma viabilidad de la idea de administrar a Venezuela desde la Casa Blanca. Para algunos, un despropósito casi delirante. ¿Qué diablos estamos haciendo?, preguntó el congresista demócrata Seth Mouton, al conocerse la pretensión trumpista de apoderarse –take over– de Venezuela. ¿Cuánto duraría esta ocupación a distancia? ¿Quién o quiénes gobernarían el país? ¿Sería el equipo de Trump directamente?” (Santos, 2026) Sin respuestas momentáneas, lo cierto es que el secuestro del líder venezolano degrado es un hecho de repercusiones aún imprevisibles, aunque también es diciente que no produjera en C grandes manifestaciones de protesta ni de júbilo.
Se sabe que el operativo fue de altísima sofisticación, quirúrgico y veloz, pero criminal pues según algunos medios informativos han contabilizados 80 muertos y un centenar de heridos. La suerte de NM Moros, que fue sacado en piyama de la cama a medianoche como si no hubiese moros en la Costa, dependerá de su juicio en Nueva York y, por todos los cargos que enfrenta, se presume que la condena podría ser muy severa. Despistó “la versión de que al cambiar el indictment –acusación– contra Maduro, se estaba reconociendo que el cartel de los Soles no existe. Paja. El cambio fue para contrarrestar los riesgos de que el juez de Maduro lo absuelva, enfrentado a evaluar la existencia de un grupo conocido bajo un nombre muy preciso, que obedece más a un concepto mediático y político.” (Rueda, 2026)
Es claro que la extracción del pésimo líder chavista de su país trajo pocas noticias buenas y muchas malas. Una de las buenas es la mencionada: el dictador venezolano NM salió bruscamente del poder ilegítimo que explotaba desde hace años, aunque debió sacarlo el bravo pueblo venezolano. Entre las malas hay una noticia que “es triple, pues la salida de Maduro se logró pasando a cuchillo los acuerdos internacionales, aprovechando el desproporcionado músculo militar de Estados Unidos y como avance de un nuevo orden mundial que se basa en la posibilidad de conseguir resultados prácticos al margen de consideraciones morales o legales.” (Samper, ene 4/26) Es inevitable, el sentido ético de lo bueno y lo malo es uno de los ángulos analítico tirantes de este violento asunto complejo.
El análisis político de la caída de NM, continúa Daniel Samper Pizano, marca las dos tendencias que luchan y lucharán por prevalecer en el mundo. Por un lado, los éticos que exigen limpieza en el cómo y en el qué. Por otro, los prácticos, aquellos para quienes vale todo lo que permita alcanzar una meta. Punto. Estos no reparan en reglas de juego, ni en los límites que la historia ha trazado a lo largo de siglos de civilización. En este sentido, la actuación de Maduro al robarse las elecciones de 2024 para seguir en el poder es gemela de las operaciones gringas que atropellan las leyes o inventan falsos apoyos legales para justificar sus métodos. Como dijo el español Lluís Bassets “en un año, Trump ha bombardeado siete países, con propósitos tan variados como la exhibición de fuerza, el auxilio a regímenes amigos, la venganza o la avidez por los recursos ajenos, siempre bajo la noble cobertura de la lucha antiterrorista, la persecución del narcotráfico o la defensa de la civilización” (El País, ene 3/26).
El tufo de delirante heroísmo que expelía el angurriento magnate en la citada conferencia fue un canto al desbocado imperialismo depredador. En la lista de ataques que él enumeró hubo toda clase de elogios al poder de sus armas—Somos los más fuertes, Gloria a los guerreros norteamericanos— y un capítulo dedicado al control que W ejercerá sobre V y su valioso petróleo, que USA considera propio. “Según reporte del diario Confidencial (España), la palabra que más pronunció el mandatario durante la rueda de prensa fue petróleo: veintiséis veces, muchas más que democracia, libertad, dictadura o, incluso, narcotráfico -catorce-.” (Samper, ene 4/26) Seguramente la supera el pronombre Yo, pues nadie quiere y admira a más a DT que DT: el imperio sin máscaras.

Sustracción y extracción por Mheo, 05 de enero de 2026 https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mheo/mheo-407/
Los ganadores de la brutal agresión imperial del Yo el Supremo–quien emula al dictador de la novela de Augusto Roa Bastos– forman un mosaico dichoso y contradictorio: “aparecen el pueblo de Venezuela, los enemigos de la dictadura madurista, los filósofos del trumpismo, los genuinos amigos de la democracia… todos contentos. Pero en este punto termina la unanimidad, pues la corriente histórica democrática que respeta la ley y defiende el Derecho se enfrenta a la nueva mirada ultraderechista que justifica todo recurso útil para alcanzar los fines propuestos.” (Ibíd) Los mensajes, que abundaron el 3 de enero en la huerta electoral, revelan la prelación del trumpismo crudo, el que considera plausible cualquier medio eficaz para producir un resultado. Qué vergüenza los agradecimientos de algunos precandidatos colombianos por la invasión de C, pero sobre todo los de Abelardo de la Espriella y Juan Carlos Pinzón.
Mucho más lógico el editorial del New York Times que señala el ataque del presidente Trump a Venezuela como ilegal e insensato y denuncia el llamado Corolario Trump que pretende restaurar la preminencia estadounidense en el hemisferio occidental. Ese Corolario forma parte de la Doctrina Donroe –DD– la que, con la reciente publicación del denominado Plan de Seguridad Nacional –PSN–de la administración T, se evidencia una interpretación errada de la Doctrina Monroe–DM– “según la cual el hemisferio americano estaba vedado a una eventual intervención o colonización europea, bajo el lema América para los americanos. Ahora, para el ocupante de la Casa Blanca, la idea se resume en hacer lo que queremos en el hemisferio, porque pertenece a EE UU. Con su irrefrenable deseo de que su nombre aparezca en todos lados, la simbiosis de los dos conceptos fue bautizada como Doctrina Donroe. En ella, se da un especial énfasis en revivir las llamadas esferas de influencia, es decir, las regiones geográficas que la potencia que la invoca considera de interés vital. Se busca, así mismo, alinear a los países de su área de interés y evitar la presencia activa de otra, u otras, potencias, que le disputen su prevalencia.” (Ramírez, 2026) O sea que, con Rooselvet, la DD es una nueva versión de la nefasta DM, que tantas invasiones produjo en AL “entre 1823 y 1989. El desfile de charreteras que siguió a la exposición autolaudatoria de Trump fue un espectáculo sonrojante de lambonería y un anuncio oblicuo y aterrador para quienes no acaten las normas de EE UU.” (Samper, ene 4/26)
En suma, amables lectores multicreyentes y sentipensantes, teniendo en cuenta todo lo señalado, permítanme finalmente estas conclusiones: 1ª En medio de la confusión y la propaganda cruzada, hay una certeza que no debería perderse: “no habrá democracia sin reglas, ni reglas sin contención de la fuerza. La desescalada inmediata es el primer paso indispensable. El siguiente es abrir un proceso de transición que respete el resultado electoral de julio de 2024, cierre de verdad la etapa del chavismo autoritario y devuelva a los venezolanos algo que les ha sido negado durante demasiado tiempo: la posibilidad de decidir, sin miedo y sin tutelas, el destino de su país.” (elpais.com, 2026)
¿Acaso –pregunta y respuesta de El Espectador que hago mías– ya no dependemos de normas acordadas entre las naciones, sino del capricho de los líderes con mayor poder militar y económico? La ley del más fuerte se impone mientras todo se justifica bajo la promesa de liberación de los pueblos oprimidos. Sin embargo, dicha promesa se desdibuja cuando se convierte en manipulación. El filibustero Trump no es el salvador de V, por más que lo sugieran los superficiales videos propagandísticos de estilo hollywoodense de 20 segundos que publican las redes sociales de la CB y que lamentablemente han visto más 200 millones de jóvenes, aunque no se trata de demonizar la risa ni de renunciar al humor político, hay que entender que reírnos con lo superficial banaliza nuestra manera de procesar la realidad y no nos ayuda a entenderla mejor. Hacer un despliegue de fuerza es relativamente sencillo, pero reconstruir un país y romper con décadas de corrupción y desinstitucionalización requiere mucho más que relatos de superhéroes.
2ª En Noches de Caracas, noches de ilusión, Pacho Galán, el músico que inventó el merecumbé y no un analista internacional de Harvard, hace setenta años previó el ataque de la rapaz águila imperial pues la capital venezolana despertó el 3 de enero con la ilusión de recuperar un país hundido por una dictadura de medio pelo y una economía de miseria. ¿Noche feliz y de ilusión? No mucho, si prestamos atención a las palabras de DT: Vamos a manejar el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa. ¿Se va un tirano y llega un tutor? ¿Regresa V al virreinato? Me temo con Daniel Samper Pizano que esa fecha no se recordará por la caída de un sátrapa tropical sino por la exaltación de un nuevo y despiadado imperialismo y por la tutela que se asigna a sí mismo W sobre un país que, pese a todo, aún no será soberano.
Lo ocurrido en el país hermano indica entonces que ha llegado la hora de desempolvar el concepto de imperialismo para definir el eje de la política exterior gringa hacia AL, la era del delirante DT. Su retorno presenta novedades respecto del pasado y abre un sinfín de incógnitas para el futuro de la región. Esta que es una región lastrada por décadas de crecimiento mediocre, desigualdad y crisis migratorias que no ofrecía ya un panorama halagüeño, y el regreso de una de las formas más agresivas del imperialismo yanqui amenaza con empeorarlo, pues, tras su intervención en V, DT se siente cada vez más libre para coaccionar a otros gobiernos y expoliar recursos.
3ª Se sabe que cada vez que se refiere a V el gran pirata del siglo XXI no deja de aludir a Colombia y a su presidente, a quien tiene entre ceja y ceja, y a quien le aconseja cuidarse el culo porque es el próximo en la lista; además, ha dicho que le suena bien una operación en Colombia. GPU le ha respondido con prudencia y mesura: no estoy preocupado para nada; pero también ha dicho palabras provocadoras. De todos modos, amenazar al presidente P es agredir a Colombia. Pienso con Enrique Santos Calderon que no es el momento de torear a quien no le faltan ganas de volver a golpear al sur de la frontera, y más aún si es contra el presidente izquierdista del país que es el primer productor de cocaína. Pero no hay justificación alguna para que DT “fantasee con una operación militar en nuestro país y contra un mandatario elegido democráticamente. Nuestro país es una democracia estable y en proceso de fortalecimiento, con instituciones robustas, con una sociedad civil activa y con una Constitución garante de libertades individuales. Nuestra soberanía es innegociable. Cualquier apoyo a lo dicho por el presidente Trump es complicidad con un golpe de Estado y una traición a este país que con tanto esfuerzo, dolor y sangre hemos construido.” (elespectador.com, ene 6/26)
¡Sr Truhan!, a la mayoría de colombianos no nos suena bien sus palabras. El presidente P fue elegido en elecciones libres y transparentes, verificadas por observadores internacionales de variados países, incluyendo EE UU. En 2ª vuelta, la participación de los colombianos fue masiva. “El 58,17 % del censo electoral se hizo contar, el porcentaje más elevado desde las elecciones presidenciales de 1998. En estos cuatro años el Congreso de la República mostró su autonomía, al punto de negar proyectos que el gobierno Petro consideraba esenciales. La Rama Judicial, en particular las tres altas cortes, mostraron señales de buena salud e independencia. Sí, tenemos serios problemas de seguridad y somos un país muy desigual, con territorios donde la presencia del Estado es precaria. No obstante, Colombia sigue siendo una apuesta por la paz, por la democracia liberal, por los derechos fundamentales. Ese es el país en el que ocurriría la operación, eufemismo para ocultar lo que sería un golpe de Estado… es extraño ahora que un presidente estadounidense busque saltarse nuestra democracia. Se trata de una agresión directa a los colombianos. Nuestra obligación es el rechazo vehemente.” (Ibíd)
Todos los colombianos, sin importar su orientación política, deberíamos estar de acuerdo en lo esencial: la democracia no se puede violentar y un país extranjero no puede intervenir militarmente a su antojo, pues, sería una agresión directa a los colombianos y reitero nuestra obligación es de total rechazo. Por fortuna el pasado 7 de enero, día de la concentración masiva por la soberanía nacional convocada por GPU, coincidió con un dialogo franco y respetuoso por teléfono de éste con DT quien congeló la amenaza y lo invitó a la CB; pero ante el impulsivo e imprevisible gringo megamillonario nunca se sabe, el Cartel de W habla en serio y el presidente P haría bien en entenderlo a tiempo: no hay que bajar la guardia, hay que estar alerta y seguir respondiendo con marchas masivas, perfectos comunicados diplomáticos e intervenciones presidenciales contundentes. De todos modos, esa conversación por cobrar bastó para que fuéramos de quemar la bandera norteamericana a lanzar vivas en la Plaza de Bolívar: “Sé que se han inventado muchas mentiras alrededor de usted, igual que sobre mí”, le dijo DT a GP, quien nos sorprendió al decir con gustos el aspecto en el que T se parece a P. Ojalá sean honestas esas palabras mutuas, pero la alegórica ilustración publicada por P de un abrazo entre un jaguar, como ahora él se autodenomina, y un águila “es imposible que ocurra entre esos animales: el jaguar es carnívoro, cazador oportunista, mientras el águila es un depredador de emboscada de gran visión y capacidad de ataque aéreo. Imposible entonces ese abrazo sincero entre las personas que se les parece y los personifican.” (Rueda, 2026) De todos modos, el diálogo como estrategia en el ámbito internacional da frutos. No perdamos esa prudencia en los meses venideros ni caigamos en la trampa de tentar más aspavientos desde USA.
4ª El Corolario Trump, como parte de la Estrategia de SN de Norteamérica y su conducta recolonizadora, quedó explícito con el secuestro de NMM: volver a tomarse violentamente su tradicional patio trasero. No importa el pretexto para poner orden en el solar: el narcotráfico, la instalación de bases militares, el oro negro, el uranio, o cualquier mineral estratégico, o para derrocar un dictador antiyanqui. Es una vuelta a la vieja usanza. Después de EE UU haber minado el derecho internacional público, con agresiones como las de Irak, Afganistán, o Libia, el gringo superrico—que quiere pasar de agache su pasado de pederastia— es una suerte de redivivo Teddy Roosevelt y su garrote. Y más que una ocupación larga, se prefiere un ataque de fuerza armada rápida para evitar compromisos militares prolongados. V “estaba advertida por las amenazas permanentes del que se cree la reencarnación de James Monroe. Y no eran baladronadas las del gringo que ya había experimentado en Gaza, a través de uno de sus protegidos, como Netanyahu, para arrasar palestinos y asesinar a millares de niños.” (Spitaletta, 2026).
Lo dicho: el derecho internacional está vuelto añicos. Y, más aún, los principios de soberanía y no intervención en los asuntos internos de los pueblos. “Al imperialismo nadie lo talla, podría ser una de las creencias de Trump, el ángel exterminador…Y así lo hizo ver el pasado 3 de enero, con una operación relámpago de su Fuerza Delta–que ya tenía cortos o flashes como la de volar a su antojo embarcaciones de pescadores o de narcos, según la visión imperial–.” (Ibíd). Capturar y extraer a NM y a su esposa, “en una aberrante violación de los principios de no intervención; creer que el derecho internacional es como un… supositorio que Trump puede introducirse por donde sabemos, y decir que el petróleo de Venezuela es gringo, es apenas una partecita del Corolario.” (Ibíd) La acción confirma que quieren ser los patronos del mundo. El Corolario T y el Documento de ESN dicen que USA quiere consolidar el ejército más poderoso, letal y tecnológicamente más avanzado del mundo. Lo sucedido en V ha sido una pequeña exhibición de la voraz águila imperial y de sus abyectos áulicos a quienes no les importan la democracia ni la libertad, a ellos solo les importa el poder y el dinero. “Monroe, Roosevelt y Trump: este es el trío principal que ha sembrado la infamia en el continente americano desde hace 202 años. Lo peor es que el Corolario Trump quiere volverse doctrina universal. Y llegará el día en que algún cacique atómico reaccione hundiendo un botón y estallará el final del juego.” (Samper, ene 11/26)
5ª Ahora parece no haber una resistencia, o una contundente forma de contestación a las agresiones de W, como para llevar, por ejemplo, a un juicio internacional al despótico multimillonario estadounidense. Lo que sí hay es, según Spitaletta, una colonización mental ejercida por EE UU en tanta gente de por acá y por allá. El imperialismo hace de las suyas, no solo con la fuerza bruta, sino, además, con el asalto a las conciencias de los sometidos; y DT es el hiperlíder de ese poderío. Todos sus excesos, “que van desde las amenazas provocadoras, a las burlas groseras, las comparaciones hirientes o los desprecios públicos, dibujan una personalidad narcisista… Su necesidad de protagonismo absoluto y global le lleva a transparentar sus obsesiones y visiones.” (Gutiérrez, 2026) Las últimas declaraciones del show businessman–anglicismo de Fabián Sanabria para definir a DT– “reflejan que las palabras—aunque sin ninguna, ni deseada, brillantez literaria— ya son las armas preferidas de esta megalómana visión imperial. Un discurso zafio, brutal, agresivo” (Ibíd), chistoso y faltón. Pero cada vez más mimetizado y subsidiario de la militarización de la política y de la comunicación y del colapso semántico de la democracia.
A propósito, en su libro Contra del Fascismo, Umberto Eco parte de la base de que “las costumbres lingüísticas son a menudo síntomas importantes de sentimientos no expresados”. De este modo, “las palabras son las nuevas cartografías mentales y físicas. Trump expresa sentimientos ocultos, inconfesables, vergonzantes. Despierta al autócrata, misógino y racista que llevamos dentro… Pensar es una forma de castración.” (Gutiérrez, 2026) De ahí que ciencia, cultura, educación e inteligencia sean sospechosas, ya que se las identifica con actitudes críticas. Para Eco, entonces, el fascismo está a nuestro alrededor, pero con formas mucho menos reconocibles de las que queremos creer. Puede volver y hacerlo con las apariencias más inocentes. Por eso, enfatiza que nuestro deber es “desenmascararlo y señalar cada una de sus formas nuevas.” DT, a pesar de su pobreza léxica y argumental, “está usando—como una brocha gorda— las palabras para redefinir los límites del mundo, los límites del pensamiento.” (Ibíd) Y lo hace no porque sepa, crea o quiera, sino porque puede. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, afirmó Ludwig Wittgenstein, destacando la profunda conexión entre el lenguaje y nuestra comprensión del mundo.
¿Cómo pudo ese tipejo llegar a la Presidencia? La respuesta debe ser que en su país hay 70 u 80 millones de personas que creen que hablar con ocho palabras es mejor, que hablar así es hablar en serio, que así hablan los verdaderos hombres, los businessmen. “¿Cómo pueden tantas personas pensar que ser bruto es ser decente? ¿Cómo logramos desprestigiar así la inteligencia? Es duro, pero peor aún —mucho peor aún— es la evidencia de que un señor primitivo, semianalfabeto, vengativo, violento, despectivo, maneja el mayor ejército que el mundo ha conocido.” (Caparrós, 2026). Y su megalomanía pone a USA con la potestad de erigirse ya no solo como gendarme del mundo, sino como una potencia que puede hacer lo que le dé la gana, es un riesgo mortal para el orbe, pero, en particular, para AL. Hay que recolonizarla, someterla, embestirla. Lo sucedido en V es apenas una advertencia. Vamos por todo, pensará el nuevo pirata.

Apetito voraz por Mheo, 07 de enero de 2026, https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/mheo/mheo-408/
6ª El golpe a la patria hermana mostró la ambiciosa catadura imperialista de querer todo. Como ha sido siempre, y más ahora con el talante rapaz de DT, a EE UU, en su afán de mantener su hegemonía en AL, no le interesa si en un país hay democracia o dictadura, violaciones a los derechos humanos, fraudes electorales, etcétera, sino si los gobiernos son obedientes. NMM no encajaba en ese modelo. En cambio, al narcotraficante expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, Trump lo indultó. He ahí su cacareada moral. Por eso, cuando el New York Times le preguntó si había algún límite a sus poderes globales DT respondió: “Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. Eso no es ninguna sorpresa sino decadencia o descomposición porque cuando el hegemón USA la doble moral e imaginación se cree astuto y “abandona la legitimidad, solo queda la fuerza. Y eso, advertía Tucídides, no es signo de poder. Es síntoma de declive” o descomposición. DT cree que está mostrado astucia y fuerza. “En realidad, ha confirmado algo mucho más grave: que EE UU ya no ofrece normas, ni legitimidad, ni horizonte. Solo capacidad de daño. Y cuando eso es todo lo que queda, la decadencia ya no es una hipótesis. Es un hecho.” (Martínez, 2026) ¡Qué miedo con este autócrata plutocrático procesado que controla la mayor fuerza militar del planeta!
7ª Sea decadencia—declive o descomposición— o poderío de la nueva era imperialista de EE UU (“el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”, dijo Lord Acton), lo cierto es que el humor negro, propio de nuestra AL, afloró con el zarpazo de la rapaz águila imperial en V. Según Reinaldo Spitaletta, pulularon chistes y montajes fotográficos. En uno de estos se ve a un sonriente presidente gringo sentado a una mesa, con un plátano maduro asado, relleno de queso, y una leyenda dice: “ojalá se intoxique el puto amo”. Así sea. Ojalá todo el imperio se indigeste para siempre y ojalá que en AL y en Europa –pero sobre todo en AL– no sigamos postrados y envilecidos porque vendría una triste primavera para las tiranías, la más horripilante estación de los destinos democráticos. Hay que contestarle al poder del “puto amo” decadente o no en las calles, los medios, las redes, las cancillerías; no contestarle sería “una forma bruta del suicidio. Es, ahora sí, realmente, una cuestión de vida o muerte.” (Caparrós, 2026) Además, pienso con mi amigo y colega Hernán Borja que habría que hacer un boicot mundial a los productos estadinenses, empezando por no comprarles armas. Vietnam le demostró a los gringos que la superioridad militar, no necesariamente conlleva la postración de un país. España se vino con todo a la Reconquista, pero en tres años tuvieron que salir corriendo y en el país subsiste el espíritu del Libertador, como para se piense que la tendrían fácil.
INDISPENSABLES MURMULLOS REFERENCIALES
Alarcon, Óscar (2026, ene 13). Delcy y Jorge Rodríguez. El Espectador, Bogotá, https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-alarcon/delcy-y-jorge-rodriguez/
Caparrós, Martín (2026, ene 3). El puto amo. El país de España, Madrid, https://elpais.com/opinion/2026-01-03/el-puto-amo.html
elespectaor.com (2026, ene 4). Donald Trump no es el salvador de Venezuela. El Espectador, Bogotá, https://www.elespectador.com/opinion/editorial/donald-trump-no-es-el-salvador-de-venezuela/
___________________, ene 6). Amenazar al presidente Petro es agredir a Colombia. El Espectador, Bogotá,https://www.elespectador.com/opinion/editorial/editorial-amenazar-al-presidente-petro-es-agredir-a-colombia/
elpais.com, (2026, ene 3). Fuerza bruta en Venezuela. El país de España, Madrid, https://elpais.com/opinion/2026-01-03/fuerza-bruta-en-venezuela.html
Gutiérrez-Rubí, Antoni (2026, ene 8) Las palabras son las armas de Trump. El país de España, Madrid, https://elpais.com/internacional/2026-01-09/las-palabras-son-las-armas-de-trump.html
Martínez-Bascuñán, Máriam (2026, ene3). Lo que muere en Caracas. El país de España, Madrid, https://elpais.com/opinion/2026-01-03/lo-que-muere-en-caracas.html
nytimes.com (2026, ene 3). El ataque de Trump a Venezuela es ilegal e imprudente. The New York Times, Washington, https://www.nytimes.com/es/2026/01/03/espanol/opinion/trump-captura-maduro-venezuela
Ramírez León, José Luis (2026, ene 12). La primavera de la doctrina “Donroe”. El Espectador, Bogotá https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/jose-luis-ramirez-leon/la-primavera-de-la-doctrina-donroe/
Romero Simon y Kurmannaev Anatoty (2026, ene 10). Delcy Rodríguez, de revolucionaria a elegida por Trump. The New York Times, Washington, https://www.nytimes.com/es/2026/01/10/espanol/america-latina/delcy-rodriguez-presidenta-venezuela.html
Rueda, María Isabel (2026, ene 10). Águila, Jaguar y tigre. El Tiempo, Bogotá, https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/aguila-jaguar-y-tigre-3523421
Samper Pizano, Daniel (2026, ene 4). UN TRISTE DÍA DE GLORIA. Los Danieles y Cambio Colombia, Bogotá, https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/1/un-triste-dia
__________________ (2026, ene 11). EL TRÍO CALAVERA. Los Danieles y Cambio Colombia, Bogotá,https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/1/el-trio-calavera/
Santos Calderón, Enrique (202&, ene 4). ¿QUÉ SE VIENE AHORA? Los Danieles y Cambio Colombia, Bogotá, https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/1/que-se-viene-ahora/
Spitaletta, Reinaldo (2026, ene 6). El filibustero Trump va por todo el botín. El Espectador, Bogotá, https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/reinaldo-spitaletta/el-filibustero-trump-va-por-todo-el-botin/

En fin, así estamos por ahora. No hay ningún indicativo de que la reunión tenga alguna consecuencia positiva (ese loco es capaz de apresar a Petro y aquí echarían a vuelo las campanas uribistas). ¿Qué se puede acordar con semejante individuo y su gabinete criminal? Es indignante saber que el señor lanza amenazas dementes para que los representantes de tantos países vayan a arrodillársele; entonces, él aparece como el bueno de la película perdonándoles la vida a los pueblos que va a sojuzgar.
Creo que lo que habría que hacer sería un boicot mundial a los productos estadinenses, empezando por no comprarles armas. Vietnam le demostró a los gringos que la superioridad militar, no necesariamente conlleva la postración de un país. España se vino con todo a la Reconquista, pero en tres años tuvieron que salir corriendo y en el país subsiste el espíritu del Libertador, como para se piense que la tendrían fácil.
Gracias por lectura y gran mensaje.
No existe una versión que podamos asegurar su certeza de lo acaecido el 03 de enero, 2026, en la hermana República de Venezuela.
Lo cierto es que; ningún país latinoamericano, estará seguro ante la arremetida irracional de gobernantes con poder; los cuales sin ningún remordimiento, se llevan su patrimonio representado solamente en su riqueza natural.
Así es.
Profe Dayro gracias por compartir su artículo.
El tema es álgido y cada quien lo analiza, o bien desde la generalidad o bien desde la individualidad; considero yo que se debe tener una posición desde la generalidad, con el rechazo al secuestro de NMM, con el apoyo unitario de AL y con el acompañamiento a nuestro presidente GPU.
Ojalá el encuentro de GPU con DT, por lo menos deje el respeto por la autonomía del gobierno y el respeto por la democracia.
Con gusto profe Víctor Julio. Muy amable por leída y mensaje.
Es muy frustrante para una nación tener que aguantar la intromisión de otro mandatario y más si arremeta a su antojo contra sus intereses irrespetando su soberanía, en la cual nuestro gobierno ha sido el que ha marcado una huella positiva para los demás. Las acciones buenas hay que emularlas y este ha sido un gobierno del pueblo para el pueblo.
Efectivamente, muy frustrante. De acuerdo con lo último.
Hay muchas cosas en las que no estoy de acuerdo.
Decir que maduro era un dictador o que se robo las elecciones cuando la oposición nunca mostró las supuestas actas qué daban al títere de Edmundo como ganador.
O decir que la apátrida de Colina Machado actuó bien por no convocar a movilizaciones cuando pedía la intervención militar.
Y desconocer la postura anti imperialista de las bases del chavismo a pesar del poder militar de el invasor.
No sé porque repetir el discurso de los vínculos con el narcotráfico cuando ni los gringos pudieron seguir con esa historia.
Podré pecar de ingenuo pero sigo creyendo en el chavismo, a pesar del inmenso poder de los Estados Unidos y sus ganas de robarse las riquezas de Venezuela.
Muy amable por lectura y comentario polémico.