90 AÑOS DE UN CRIMEN POLÍTICO Y HOMOFÓBICO

Amables lectores multicreyentes y sentipensantes, como el pasado 18 de agosto se conmemoraron 90 años del asesinato del gran poeta y dramaturgo español, Federico García Lorca -FGL-, y coincidencialmente en estos días la poeta colombiana Piedad Bonnett ganó la edición XXIII del premio Internacional FGL de 2026 que se otorga en Granada, he aquí una visión de su vida y su obra inagotables que siguen despertando fascinación y continúan “inspirando nuevas lecturas que lo reivindican como símbolo de libertad y referente para las generaciones más jóvenes.” (EP, 2026)
A propósito, el primer viaje que hice por España estuve en Granada – ciudad donde FGL estudió piano, Filosofía y Letras y Derecho– y conocí en Fuente Vaqueros la casa en la que nació en 1898 y vivió su infancia influenciado por la música, el folclor andaluz y la labor de su madre, que era maestra, y su padre, que era hacendado; pero fue ella quien fomentó el gusto literario de Federico.
En una esquina de la planta baja de la casa-museo actual, vi uno de sus dibujos –también incursionó en ellos–, el de Soledad Montoya con su cabellera negra muy larga cayendo sobre el vestido rojo, quien no era una persona real sino un personaje literario de FGL que encarna la pena andaluza y gitana rural en su estado más puro, profundo e inescrutable. Cuando lo detallé, recordé al poema Soledad en el que ella corre en su casa como loca: “mis dos trenzas por el suelo/de la cocina a la alcoba”. El dibujo es la expresión pictórica en colores tenues de la pena de cauce oculto que es la de Montoya, quien además encarna la soledad existencial, el ansia sin objeto y la condición trágica de esa mujer en un mundo incomprendido.
En la vitrina encontré el libro que recoge sonetos inéditos del amor oscuro, que para el momento era una novedad recién salida de la imprenta y lo compré. En estos poemas garcialorquianos se abren las ventanas de su alma para decir la pena oculta, más allá del ocultamiento de su pena más honda con un vocabulario críptico y restringido como pasa en otros poemas del Romancero gitano, poemario publicado en 1928 que retrata la vida en su Andalucía natal y que precisamente Soledad Montoya es la protagonista con que FGL alcanza enorme reconocimiento por la incorporación de motivos tradicionales andaluces y estilos vanguarditas. Reitero: es la pena de un cauce oculto que dice la verdad del poeta: “quiero llorar mi pena y te lo digo/para que tú me quieras y me llores/en un anochecer de ruiseñores/con un puñal, con besos y contigo.”
Puro y ardiente monumento al amor, “que el poeta Vicente Aleixandre bautizó como Sonetos del amor oscuro, nombre que se ha visto como una velada alusión a una homosexualidad que ningún verso desmiente, ninguno afirma, pero que se sabe que está ahí como una energía que mueve a expresar lo que para la época de su creación era una transgresión social intolerable” (Ferro, 2022); pero que ahora podemos reivindicar. La familia de FGL ha accedido, finalmente, después de casi un siglo, a la publicación de este poemario legendario que ellos habían mantenido oculto todo ese tiempo. Es una colección homoerótica de poemas garcialorquianos que ya habían sido publicados en 1983 en una edición de 250 ejemplares con una dedicatoria que decía: “Esta primera edición de los Sonetos del amor oscuro se publican para recordar la pasión del hombre que los escribió”. Él los había completado semanas antes de su asesinato por las fuerzas falangistas y aunque muchos tuvimos acceso a ellos, como yo en aquella ocasión de mi primer viaje a España, esta es la primera vez que se publican con autorización de la familia.
«No se sabe quién fue el destinatario de esos sonetos -algo similar a los que pasó con textos parecidos de Oscar Wilde, quien mencionaba el amor que no se atrevía a decir su nombre- pero quienes los conocieron hicieron elogios elocuentes. Neruda contaba que el español se los había recitado y que ‘aún los recordaba por su increíble belleza’ … La primera publicación oficial fue en el diario madrileño ABC y después se ha hecho una edición facsímil de esa primera edición de 1983. La acogida ha sido unánimemente de admiración y todos están de acuerdo que dar a conocer esos sonetos es un significativo aporte a la herencia poética castellana.” (Drezner, 2025)
Estimados lectores, permítanme mostrar a continuación El amor duerme en el pecho del poeta, que ilustran la belleza de los demás: “Tú nunca entenderás lo que te quiero / porque duermes en mí y estás dormido. / Yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero. / Norma que agita igual carne y lucero / traspasa ya mi pecho dolorido / y las turbias palabras han mordido / las alas de tu espíritu severo. / Grupo de gente salta en los jardines / esperando tu cuerpo y mi agonía / en caballos de luz y verdes crines. / Pero sigue durmiendo, vida mía. / Oye mi sangre rota en los violines. / ¡Mira que nos acechan todavía!”.
El primer libro que escribió FGL fue en prosa, pero muestra procedimientos característicos de su lenguaje poético: Impresiones y paisajes -1918- lo tituló; es una pequeña antología de sus mejores páginas de aquel entonces sobre temas políticos y sobre sus intereses estéticos. Entre 1919 y 1921 Lorca publicó Libro de poemas, escrito bajo el influjo de Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez; poemario en el que proyecta un amor sin esperanza, abocado a la tristeza. El vate andaluz compuso sus primeras Suites entre 1920 y 1923 entre las cuales se encuentra Cancioncilla del niño que no nació en la que se refiere al drama del aborto. En esos años también estrenó El maleficio de la mariposa y desarrolló otras piezas teatrales.
La época de 1924 a 1928 fue el momento en el que FGL llegó a su madurez como poeta. Es la época en que también vive una de las crisis más hondas de su vida, crisis de que Canciones y Primer romancero gitano, sus obras publicados en 1927 y 1928 que dieron cuenta críticamente con éxito popular. Esa crisis fue provocada por varios acontecimientos: “Por un lado, con el éxito del Romancero gitano, comenzó a verse a Lorca como costumbrista, defensor de los gitanos, ligado al folclore español.” (wiki) Encasillamiento del que se quejaba en una carta a Jorge Guillén diciendo: «Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema. Y nada más… No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas».
Y, por otro lado, se separó de Emilio Aladrén Perojo, un escultor que conoció en 1925 y con el que mantuvo una intensa relación afectiva algo secreta hasta el año 1927, cuando Emilio lo dejaría por una mujer con la que más tarde se casaría. Además, dicha crisis debió agravarse cuando el autor recibió duras críticas de Dalí y Buñuel sobre su Romancero. A pesar de ello o por ello, Lorca siguió trabajando e iniciando nuevos proyectos, como la revista Gallo de la que solo se publicaron dos números o la obra Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, la cual intentó estrenar en 1929 pero fue prohibida por la censura de la dictadura de Primo de Rivera.
La época de la plenitud garcialorquiana comienza con el Poema del cante jondo -1921- en el que, mediante la unidad temática, formal, conceptual y la expresión de los sentimientos, debida en parte a su inspiración folclórica, se describe la “lírica neopopularista de la generación del 27”, influyente grupo de escritores y artistas españoles que surgió en 1927 en el Ateneo sevillano con motivo del homenaje a Luis de Góngora en el tricentenario de su muerte (cervantesvirtual.com). En Primeras canciones y Canciones FGL emplea las mismas formas: la canción y el romance. Los temas del tiempo y la muerte se enmarcan en el alba, la noche, la ciudad granadina y los paisajes lunares. La muerte y la incompatibilidad moral del mundo gitano con la sociedad burguesa son los dos grandes temas del mencionado Romancero gitano. “Destacan los procedimientos habituales de poesía de origen popular, y la influencia del compositor Manuel de Falla. No se trata de una obra folclórica; está basada en los tópicos con que se asocia lo gitano y granadino. Lorca eleva al personaje gitano al rango de mito literario, como después hará también con el negro y el judío en Poeta en Nueva York. En el Romancero gitano emplea el romance, en sus variantes de novelesco, lírico y dramático; su lenguaje es una fusión de lo popular y lo culto.” (wiki)
En síntesis, la poesía de FGL “es una mezcla de tradición y modernidad, en la que el flamenco y la muerte adquieren una dimensión mítica.” (Drezner, 2026) En Poeta en Nueva York, -publicado póstumamente en 1940 al igual que El diván de Tamarit, un poemario de atmósfera oriental inspirado en colecciones de la antigua poesía arábiga–andaluza en el que el amor está sujeto a experiencias frustrantes y amargas, y su lenguaje está muy próximo al de aquel- donde vivió con mayor placer y libertad su identidad que analizó como una de las experiencias más útiles de su vida. Aunque en este poemario describió a NY como una ciudad deshumanizada y dominada por el dinero y la soledad en medio de una arquitectura extrahumana y acompasado orden violento. “Otros poemas, como el impresionante Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, muestran a un poeta cada vez más íntimo, trágico y universal” (Ibíd.); este texto de 1935 es una elegía de incontenible dolor y emoción que actúa de homenaje póstumo al torero sevillano que tanto apoyó a los poetas de la generación del 27 de la cual Lorca fue uno de sus máximos representantes.
Después de su estadía en América -además de EE UU también estuvo en Cuba-, él regresa a su país natal y escribió sus obras teatrales más conocidas: Bodas de Sangre -1933- en la que la sangre simboliza la vida, lo fecundo y lo sexual, pero derramada es la muerte, al igual que el caballo (y su jinete) representa la muerte, aunque también representa la vida rural y el erotismo masculino. Por esa época, FGL recordaría cómo afectaba a su obra el ambiente rural: “Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre.” (cervantesvirtual.com) Yerma -1934-, que es también un drama rural poético en el cual se conjugan mitos y problemas humanos. Doña Rosita la solterona o el lenguaje de las flores -1935- se detiene en el tema de la soltera. Y La casa de Bernarda Alba -1936-, que aborda la represión a la mujer y la intolerancia, es considerada por muchos como la obra maestra de GL que comprobé al ver una puesta en escena impecable por el TBP o Teatro Popular de Bogotá en su sede Norte de la capital colombiana. En estos dramas, FGL se revela como agudo observador del habla, de la música y de las costumbres de la sociedad rural española; ellos describen con exactitud y dan expresión a inquietudes profundas del corazón humano como el erotismo, la muerte, el misterio y la creación artística.
La producción dramática garcialorquiana puede ser agrupada en cuatro conjuntos: farsas, comedias “irrepresentables” -según el mismo autor-, tragedias y dramas. “Entre las farsas, escritas entre 1921 y 1928, destacan La zapatera prodigiosa, en la que el ambiente granadino sirve de soporte al conflicto, cervantino, entre imaginación y realidad, y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, complejo ritual de iniciación al amor, que anuncia los ‘dramas irrepresentables’ de 1930 y 1931: El público y Así que pasen cinco años, sus dos obras más herméticas, son una indagación en el hecho del teatro, la revolución y la presunta homosexualidad —la primera— y una exploración —la segunda— en el ser humano y en el sentido del vivir.” (wiki)
En resumen, también en el teatro el genio de FGL “alcanza una dimensión extraordinaria. Sus personajes viven atrapados entre el deseo y las convenciones sociales, entre la libertad y la autoridad. Él no quería un teatro encerrado en las élites: quería un arte vivo, popular y capaz de hablarle directamente a la sociedad. A pesar de ser menos conocidas, piezas como El público y también Así que pasen cinco años son precursores de muchas de las tendencias modernas del arte teatral. En ellas García Lorca rompe con el teatro convencional, introduce personajes que funcionan como símbolos y hay una ruptura entre realidad y representación. Esas obras cuestionan, además, qué es el teatro y qué significa ocultar o revelar la verdadera identidad, anticipando a autores como Ionesco, Beckett y Genet. Sin embargo, el poeta parte de una sensibilidad diferente. Mientras el absurdo de ellos está marcado por la sensación de vacío y falta de sentido de la existencia, García Lorca conserva una estructura poética y simbólica.” (Drezner, 2026) Sin dudas, entonces, el dramaturgo andaluz concibe al teatro como arte vivo, crítico y necesario.
Es evidente que vida y obra de FGL fueron transgresoras. Esas desobediencias tuvieron consecuencias políticas implicadas en su crimen apenas estallada la Guerra Civil Española -GCE- en 1936 que apagó la luz del hedonismo y la vanguardia, cuando hacía poco él había terminado su obra teatral La casa de Bernarda Alba. Fue una madrugada aciaga de aquel 18 de agosto funesto cuando fue sacado de la celda donde se encontraba preso hacía dos días por fuerzas vinculadas con el régimen franquista. Lo condujeron en un coche por un camino de olivares que lleva por las laderas cerca de Granada, entre Víznar y Alfacar, y luego de hacerlo bajar y caminar junto a tres detenidos políticos más, “le dispararon por la espalda. Su cuerpo fue enterrado en un barranco en las inmediaciones, pero hasta el día de hoy se desconoce dónde quedaron los restos de Lorca.” (Ferro /22)
Este asesinato infame está bien recogido en Lorca, muerte en Granada, filme de 1996 que observé y analicé durante varios años con varias generaciones de estudiantes de 10º de los colegios distritales Usaquén y José Asunción Silva de Bogotá, curso en el que de acuerdo con el ministerio de Educación colombiano se aborda la literatura, cultura e historia españolas. Pero bueno porque también FGL ha sido un poco guía y poeta tutelar de mi trayectoria escritural.
El crimen fue en Granada, cantó estremecedoramente con dolor Antonio Machado en 1937 en un poema así titulado. No murió solo. “Junto a él fueron asesinados al menos tres hombres. El maestro republicano Dióscoro Galindo González, y dos banderilleros anarquistas, Juan Arcollas Cabezas y Francisco Galadí Melgar. El camino final de estos cuatro hombres se cruzó en La Colonia de Víznar, un cortijo de extenso terreno y un molino, situado junto a la acequia de Aynadamar y convertido por las autoridades republicanas en casa de veraneo infantil. Colonias bulliciosas de las que la finca tomó su nombre. El último grupo de niños fue desalojado por los rebeldes en agosto de 1936, cuando el golpe ya se había convertido en guerra. El edificio dejó atrás sus fines ociosos y educativos y se transformó en una de esas cárceles de transición donde los detenidos pasaban las últimas horas antes de ser paseados.” (Mera, 2021)
Las circunstancias sociopolíticas en las que sucedió el crimen de FGL han sido investigadas y expuestas por el historiador e hispanista de origen irlandés, Ian Gibson, en una de las más completas biografías que hay sobre el autor español. “Al momento de morir, García Lorca tenía 38 años, pero ya era célebre por sus obras de teatro, poesía y prosa. Gibson anota que el poeta no tuvo el consuelo de ver la luna porque ésta, en su último cuarto menguante, se había puesto antes de las dos de la madrugada. Detalle narrativo que no se limitó a la mera descripción para envolverse en un halo poético como si el biógrafo se hubiera metido en su corazón sintiendo con palabras del poeta aquel trance de su dolor: ‘Por el cielo va la luna/ Con un niño de la mano’, había escrito Lorca.” (Ferro, 2022) Así, la luna, tan cantada y querida por el poeta, paradójicamente, no estaba en el cielo cuando lo asesinaron; no obstante, quiero pensar con Juan Diego Botto “que Lorca murió con una sonrisa, pensando en su último amor”, como bien lo dijo en una entrevista con Rocío García en El País de España.

Monumento a Federico García Lorca en la plaza de Santa Ana de Madrid. A su lado, el autor de este artículo. Octubre 19 de 2026.
Sea como fuere, este vil asesinato pudo evitarse porque mi país y México, cuyos embajadores previeron que FGL pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron el exilio, pero él rechazó las ofertas y se dirigió a reunirse con su familia en Granada antes del estallido bélico, donde su cuñado era alcalde de la ciudad, cuñado que fue arrestado en su despacho para ser fusilado también un mes más tarde. Ya sabemos que tras el levantamiento militar, Lorca fue detenido y al amanecer del día siguiente fue asesinado. Su cuerpo nunca ha sido localizado. Dicen que el soldado que lo detuvo le preguntó qué hacía y cuando él dijo que era poeta la respuesta fue: España no necesita poetas, y ordenó que lo mataran al lado de los dos banderilleros y el maestro mencionados, que en la película La lengua de las mariposas de 1999 llaman don Gregorio, quien es el protagonista de esta obra de arte fílmico igualmente observada y analizada por mí con los educandos mencionados.
Según uno de los presuntos matones, “que proclamaba con ufanía su acto al entrar a un bar granadino, a García Lorca lo mataron por socialista, por ser partidario del Frente Popular, por masón y por homosexual. ‘Le metí dos tiros en el culo por maricón’, dijo.” (Spitaletta, 2016) Pero las razones exactas de su asesinato siguen siendo objeto de debate histórico, aunque las investigaciones han señalado la combinación de su posición política, su independencia intelectual, su carácter no convencional y su homosexualidad en un contexto de extrema violencia y persecución. Reducir su asesinato a una simple disputa personal o local significa ignorar el clima político del franquismo que lo propició matando a mazazos a seres indefensos como a FGL, al también vate Miguel Hernández, al profesor Dióscoro Galindo González y a tantos otros. (Ver https://www.dairogonzalezquiroz.com/leer/50-anos-de-la-muerte-de-franco-y-la-saga-del-franquismo/). Imposible no acordarme de Borges y su poema España: «España de los inquisidores, / que padecieron el destino de ser verdugos / y hubieran podido ser mártires».
No podemos ignorar pues las expresiones y acciones donde García Lorca dejó patente su compromiso político. “Como su apoyo al Frente Popular en febrero de 1936 o su firma en manifiestos contra la dictadura de Primo de Rivera, la de Salazar o los encarcelamientos de intelectuales por parte del nazismo.” (Mera, 2021) Su estrecha relación con uno de sus profesores, el ministro socialista Fernando de los Ríos, quien firmó su carta de recomendación para la Residencia de Estudiantes de Madrid -hervidero intelectual institucional que acogió a figuras de la talla de Albert Einstein, Paul Valéry y Marie Curie y que influyó enormemente en la formación intelectual de Lorca-, donde entabla amistad entre otros con Rafael Alberti, Luis Buñuel y Salvador Dalí, pintor con quien tuvo una estrecha relación plasmada en Oda a Salvador Dalí, poema publicado en la Revista de Occidente de 1926 en el que canta “…un pensamiento / que nos une en las horas oscuras y doradas.”
A propósito, esta residencia hizo una exposición entre abril y julio de este año con el título de Lorca y el archivo: Memoria en movimiento, la cual recorre la historia póstuma del artista desde su asesinato hasta hoy. Fruto del riguroso trabajo de investigación acometido por Christopher Maurer, Andrew A. Anderson y Melissa Dinverno, la exposición reconstruye cómo ha sobrevivido su obra singular. Como estoy en la capital hispánica ahora en un año sabático con mi esposa de toda la vida, Delgys Romero Cabeza, acabamos de verla por invitación especial del español Carlos Pina y el colombo-español Isaac Camilo González Romero, una gran pareja hispanoamericana.
Tampoco se puede ignorar el azañismo (corriente de pensamiento o ideología proveniente de Manuel Azaña, político, escritor y presidente del Consejo de Ministros -1931/1933- y presidente de la Segunda República -1936/1939-) de FGL y su contribución a la política cultural de España, sobre todo a través de La Barraca -grupo teatral universitario del cual fue director entre 1931 y 1935-, compañía financiada por el ministerio de Educación que llevó los clásicos del Siglo de Oro a los pueblos de su país. Lorca, gracias a este ente artístico, estrena y triunfa con Bodas de sangre y Yerma y realiza giras triunfales por Argentina y Uruguay.
Ni mucho menos ignorar «sus afirmaciones en documentos privados, como la carta donde expresa su convencimiento de que ‘las derechas` seguirían ‘su campaña … contra Margarita Xirgú’ y contra él, algo que le parecía casi positivo, pues ‘hoy en España no se puede ser neutral’… Con todo, nada refleja mejor el compromiso social de Lorca que su obra, en la que se erige portavoz de los desfavorecidos, reivindicándolos a través de sus poemas.” (Mera, 2021)
En Buenos Aires, FGL consiguió triunfar profesionalmente y mejorar su economía. A lo largo de los seis meses que permaneció ahí “tuvo la oportunidad de dirigir Bodas de sangre, que fue representada más de ciento cincuenta veces; Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa, El retablillo de don Cristóbal y una adaptación de La dama boba de Lope de Vega. También durante este tiempo tuvo la ocasión de dar varias conferencias” (wiki) y de hacer amistad con Pablo Neruda, Ricardo Molinari, Victoria Ocampo y Alfonsina Storni. Y en Montevideo fue donde terminó de escribir un par de obras y tuvo contacto con artistas locales como Juana de Ibarbourou y otros.
Después de volver de Suramérica, en 1935, su país empieza a vivir la época de violencia e intolerancia. La situación política era insostenible. Estaba a punto de estallar la guerra. Desde los sectores más reaccionarios se seguía con fuerza la campaña de desprestigio y odio hacia el régimen democrático republicano y sus partidarios. Lorca, debido a su amistad con personajes progresistas como Fernando de los Ríos, Alberti o Xirgú, fue señalado por una parte de la prensa más conservadora y fue considerado un enemigo de la derecha. “La revista satírica antirrepublicana Gracia y Justicia en enero de ese mismo año insultaba al poeta en su portada, y en el interior de la misma tachaba sus dramas de blasfemos -la revista pertenecía a la Editorial Católica-, aludían a su homosexualidad de modo despectivo e insinuaban en tono amenazante: ‘¡No debiera jugar al corro con ciertas cosas!’.” (Ibíd.)
Siendo ya vate, dramaturgo, dibujante, pianista y discípulo musical de Manuel de Falla, pronunció un discurso en su pueblo natal en la inauguración de una biblioteca, en 1931, que pasó a la historia con el título de Medio pan y un libro. FGL afirmó: “No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombras jamás las
reivindicaciones culturales, que es lo que los pueblos piden a gritos”. Así, en su bella apología del libro, hace un recorrido por la cultura, por escritores, “por la manera cómo hay que preservar la inteligencia y la memoria de los pueblos. ‘¡Libros!, ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: amor, amor, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras’, declaró el poeta, que terminó su discurso con estas palabras, convertidas en refrán: ‘Dime que lees y te diré quién eres’.” (Spitaletta, 2016)
Todo lo anterior es demostración de que el terrible legado de la dictadura fascista de represión y asesinatos políticos, como el de este autor fusilado en plena juventud y el silencio que muchos se vieron obligado a guardar en los años siguientes, es necesario recordar y revisar. “Definitivamente, mirar de nuevo–contemplar– no solo es un acto político en esta época: es revolucionario… Franco no es pasado. Franco es presente”, dijo bien el compatriota de FGL, Paco Cerdá (2025). Y lo seguirá siendo mientras los españoles no se unan para enterrarlo ya que ordenó la eliminación de un tercio de la población masculina con ánimos de “limpiar” al proletariado de los influjos rojos. La GC incendió a España y el autor de romanceros gitanos y cante jondo era un peligro para el fascismo, un enemigo por sus maneras de decir, de cantar, de armonizar el mundo con la cuestionadora creación placentera.
Por fortuna, cuando lo mataron, ya el insigne poeta y dramaturgo había conquistado la gracia de anidar en el alma popular. “Por ejemplo, los versos de La casada infiel… iban de boca en boca, por las Américas y España: ‘Y que yo me la llevé al río / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido…’. Lo mismo que La muerte de Antoñito el Camborio: ‘Tres golpes de sangre tuvo / y se murió de perfil. / Viva moneda que nunca / se volverá a repetir’.” (Ibíd.) Es verdad, FGL ya era un escritor universal y con su asesinato, la GCE estuvo en la mira de todo el mundo, con sus horrores y despropósitos. “Se convirtió en una especie de héroe de guerra, lo que él jamás quiso ser, aunque estaba para cantar a la vida y a la muerte. Y, como diría Luis Cernuda, ‘para el poeta la muerte es la victoria’.” (Ibíd.)
Reitero que FGL estuvo viviendo en NY y La Habana -donde exploró la cultura y la música cubana y estadounidense y trabajó en nuevos proyectos como El público y Así que pasen cinco años– en 1929 y 1930, años y recorridos que dejaron obras tan logradas como Poeta en NY en el que se tornó común la Oda a Walt Whitman (“y tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudson”) y en el que fue, a su vez, una especie de rey de la metáfora pues el autor granadino renovó ese procedimiento retórico central estilístico de la poesía.
Sin duda, él “fijó su mirada en los milenarios olivos andaluces y en los primeros rascacielos de Nueva York, cantó al amor oscuro con la misma lengua que componía la nana infantil de los delantalitos blancos. Mientras atrapaba claveles en el aire y, trabajador incansable, pulía en soledad sus versos y sus obras teatrales, Lorca llevaba con la discreción propia de entonces su homosexualidad y su vida íntima. Su escritura cada vez se abría más a cantar a esos hombres a los que amaba, pero, en privado, necesitaba tener palabras propias para contar entre amigos y sin disimulo sus amores, algunos prestados o pagados, otros vividos plenamente y recíprocos, pero todos ellos, según sus biógrafos, desafortunados.” (Pons, 2024) De ahí que la variedad de formas y tonalidades no atente contra la unidad del universo garcialorquiano palpable en su poesía, drama y prosa que se alimentan sistemáticamente de obsesiones amorosas y políticas y de claves estitilisticas constantes.
Así fue como el autor granadino amplió los horizontes culturales de una España que avanzaba hacia la tragedia de la guerra, la dictadura y el fascismo que masacró ysembró podridos discursos sobre la grandeza de la identidad nacional. Casi un siglo después, FGL sigue despertando fascinación. Su vida y su obra continúan inspirando obras de teatro, películas y nuevas lecturas. Por eso, realicé esta semblanza en la que recorrí sus versos y dramas enfatizando su universo creativo, su legado literario y las circunstancias de su homicidio. Un recorrido que me permitió entender por qué este gran escritor español de la Generación del 27 -cuya vida se divide en etapas esenciales entre Andalucía, Madrid, sus viajes internacionales y su trágica muerte durante la GC-, sigue tan vivo hoy.
En el momento del crimen, FGL estaba con varios proyectos literarios y sobre todo en un borrador de apenas cuatro páginas sobre la homosexualidad con algunos personajes y un diálogo cuyo título original, La bola negra, que él mismo transformó en otro nuevo, La piedra oscura. Este borrador sin tapujo acerca de esa zona oscura e invisible en la que habitó Lorca sirvió de base a su compatriota, el dramaturgo Alberto Conejero, para escribir precisamente La piedra oscura, obra teatral que se inspira “en el personaje real de Rafael Rodríguez Rapún, ‘el más hondo amor de Lorca’. El texto, un mosaico de ficción y realidad, narra el encuentro en una noche trágica entre Rafael, un teniente republicano, y Sebastián, un joven soldado inexperto del bando nacional.” (García, 2015)
El inacabado texto garcialorquiana y el conejero texto teatral fueron la base de los famosos Javis españoles -Javier Ambrossi y Javier Calvo-, guionistas y directores cinematográficos, para rodar La bola Negra -¡imposible no mencionarla levemente este breve ensayo!-, filme en el que ellos, después de una amplia indagación sobre FGL y su mundo, lo sitúan en tres tiempos -1932, 1937 y 2017- que complejizan su estructura. La cinta se presentó en Madrid hasta el 18 de este mes, donde la observamos mi esposa y yo, también por invitación especial de Carlos e Isaac.
La historia deslumbrante e irreverente explora las vidas entrelazadas de tres hombres homosexuales -Carlos, Sebastián y Alberto- y la identidad queer en España junto a su memoria histórica. El título alude a la práctica de rechazar la solicitud de ingreso de un joven gay en un club social de Granada mediante una bola negra. Ahí, Glenn Close interpreta una investigadora del legado del poeta granadino, y Penélope Cruz, Guitarrica de la Fuente, Miguel Bernardeau, Carlos González y Lola Dueñas -el resto del reparto principal- caracterizan a los otros protagonistas.
La película compitió este año en el Festival de Cannes obteniendo el Premio a la Mejor Dirección, también en los festivales de Toronto y San Sebastián en los que alcanzó el Premio del Público; y fue seleccionada por España para que la represente en los Premios Óscar de este año. En España, a pesar de elecciones e inconvenientes, hay mucha expectativa por los resultados de esa representación cinematográfica.
A propósito de memoria histórica, hay que decir que la llegada de la derecha radical a los gobiernos democráticos puede representar una amenaza para la cultura abierta y la libertad de creación, lo cual ya no es solo una sospecha: el arte crítico y la memoria cívica se encuentran en la diana de ella. “Sucede en América y en Europa. Y también en algunos lugares de España. Desde los primeros acuerdos autonómicos con el PP, Vox tuvo como prioridad la derogación de las Leyes de Memoria Democrática. No fue casualidad que en la Comunidad Valenciana se cancelase la suscripción a diversas revistas en catalán en bibliotecas municipales. Ya en 2023 se escucharon tímidas advertencias de lo que estaba por venir. En vano.” (EP, 2026B) Precisamente hoy sábado 24 de octubre, día de revisión de este artículo, “estaba previsto que se representase en Valladolid la obra Federico, centrada en la muerte de García Lorca, pero ha sido cancelada y la compañía Proyecto 43-2 ha denunciado a la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, en manos de Vox, porque considera que dicha decisión obedece a motivos ideológicos.” (Ibíd.)
A pesar de esas cancelaciones y otros problemas con esa y otras derechas radicales, bienvenida pues la conmemoración de los 90 años del crimen de FGL porque, entre otras cosas, continúa la labor de sacarlo de su armario verbal y “de ese recuerdo en que tantos amigos cercanos decían, convencidos, que no lo vieron nunca ser gay.” En esta línea, se rescatan palabras como epento, epentismo y epéntico como clave de un código o eufemismo que alude a la homosexualidad “para que la sombra de la culpa no enturbie su garganta” y se le brinde un tributo nuevo a su poder lingüístico como si dentro de ese trío léxico “estuviera el propio Lorca abanicándose y acabando orgullosamente con la madeja del ‘no lo digas, que no se note’, que tanto daño inútil ha hecho durante siglos.” (Pons, 2024) Crípticamente, sigue Lola Pons, el eximio autor creó palabras para nombrar en secreto su identidad sexual pues ser homosexual era estar preso en la cárcel del amor oscuro; pero su manejo magistral de la lengua española le impidió encerrarse en el inmovilismo de la falsa frialdad higienista de invertido o desviado o de las palabras insultantes de marica, maricón y similares.
El homicidio de FGL hace 90 años vistió de luto la tierra y dejó un crespón negro sobre el mundo. A él lo amamos todos: “Miguel Hernández, Alberti, Hemingway, Bukowski, Ginsberg, los maricas neoyorquinos, los intelectuales rusos, Lezama Lima. Y los pueblos. Y el amor continúa por el poeta que ‘se durmió de plomo’ y siguió viviendo en las palabras.” (Spitaletta, 2016) Según Pilar Mera, en la última entrevista de García Lorca, concedida en junio de 1936 a Luis Bagaría, afirmaba que “el artista debe llorar y reír con su pueblo (…) dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas”. Como dijo Pablo Neruda, “hay Federicos para todo el mundo”.
Ojalá que quienes reivindicamos al inmenso poeta y dramaturgo ibérico como propio nos contagiemos de su defensa de los débiles y nos alejemos del fango y encontremos con ellos las azucenas. En definitiva, entonces, Federico García Lorca sigue siendo una de las voces más poderosas de la literatura española puesto que su gran trayectoria poética y dramática así lo demuestran. Como poeta y dramaturgo convirtió la tradición popular andaluza en una creación moderna y universal recogida en su obra. Casi un siglo después de su crimen político y homofóbico, él permanece. Lo ametrallaron, pero no pudieron matar sus versos ni sus personajes: la universalidad de la figura de este gran artista descansa en la potencia de sus imágenes y en su temática central sobre la tragedia humana.
INDISPENSABLES MURMULLOS REFERENCIALES
Cerdá, P. (2025, nov 28). España debe enterrar el fantasma de Franco. The New York Times, Washington, https://www.nytimes.com/es/2025/11/28/espanol/opinion/espana-franco.h
cervantesvirtual.com (sf). Biografía de Federico García Lorca. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Madrid, https://www.cervantesvirtual.com/portales/federico_garcia_lorca/biografia/
Drezner, M. (2025, jun 20) Se publican los sonetos del amor oscuro. El Espectador, Bogotá, https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/manuel-drezner/se-publican-los-sonetos-del-amor-oscuro/
___________ (2026, sept 4) García Lorca, 90 años de una voz que no pudieron callar. El Espectador, Bogotá, https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/manuel-drezner/garcia-lorca-90-anos-de-una-voz-que-no-pudieron-callar/
elpais.com (2026, oct 1) Lorca, inagotable: 43 artículos imprescindibles sobre el gran poeta español. El Pais de España, Madrid, https://elpais.com/suscripciones/imprescindibles/2026-10-01/lorca-inagotable-43-articulos-imprescindibles-sobre-el-gran-poeta-espanol.html
_______ (2026, oct 23). Asedio a la cultura crítica. El País de España, Madrid, https://elpais.com/opinion/2026-10-23/asedio-a-la-cultura-critica.ht
Ferro Bayona, J. (2022, oct 2). El poeta fusilado. El Heraldo, Barranquilla, https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/jesus-ferro-bayona/el-poeta-fusilado-columna-de-jesus-ferro-bayona-942865
García, R. (2015, sept 17). La obra de teatro que todo el mundo quiere ver. El país de España, Madrid, https://elpais.com/cultura/2015/09/16/actualidad/1442420497_518797.ht
Mera, P. (2021, ago 21) Azucenas para Lorca. El Pais de España, Madrid, https://elpais.com/opinion/2021-08-22/azucenas-para-lorca.html
Pons Rodríguez, L. (2024, jun 22) Epento del orgullo gay. El Pais de Es-paña,Madrid, https://elpais.com/opinion/2024-06-22/epento-del-orgullo-ga
Spitaletta, R. (2016, ago 15) Lo mataron por socialista y “por maricón”. El Espectador, Bogotá, http://www.elespectador.com/opinion/mataron-socialista-y-maricon
