AD PORTAS DE LA 2ª VUELTA

“Cuanto mayor es la dificultad mayor la gloria.” Cicerón y la sentencia latina (ad augusta per angusta) tienen razón, sólo se alcanzan resultados grandes por vías estrechas: en algunos campos, pero sobre todo en arte y política no se llega al triunfo sino venciendo mil dificultades, máxime si «en política, como en arte, los novedosos apedrean a los originales.» (Antonio Machado)

In memoriam del gran cantante vallenato Rafael Orozco Maestre a los 30 años del vil asesinato.

¡Amables lectores multicreyentes y sentipensantes!, soy de los que hacen del domingo una fiesta y de los días anteriores una apuesta porque creo que esto que tenemos como medio democracia ofrece la posibilidad de decir quién, quiénes, qué. Por usar una simple expresión de libertad, diré por quién voy a votar en la 3ª y última elección del año o en la recta final de la 2ª vuelta presidencial que se realizará el domingo 19 de junio: he aquí uno de los dos objetivos de este artículo.

Del resultado de la 1ª vuelta presidencial realizada el 29 de mayo “hay que destacar la derrota de Fico y, con la suya, la de Duque y su gobierno, que lo apoyaron a más no poder; la de los expresidentes Uribe, Pastrana y Gaviria, y la de los partidos Liberal, Conservador, de la U y Cambio Radical. Es decir, hay que resaltar la derrota de las maquinarias y de la clase política tradicional…” (Lara, 2022) Otro gran mérito de esa cita democrática fue los más de 21 millones de ciudadanos (55%) que acudieron a los 12.263 puestos de votación; de estos votos, 8.500.000 fueron para el líder del Pacto Histórico, Gustavo Petro (GP) y Francia Márquez (FM), su fórmula vicepresidencial: es la mejor votación de la izquierda en la historia colombiana y la máxima en las primeras vueltas presidenciales.

De ese resultado destacado también hay que mencionar el del gallo “tapao” del uribismo, que fue recibido por la puerta de atrás, quien logró el sorprendente respaldo de cerca de seis millones de personas apelando al carisma, los códigos y al lenguaje de alto contenido emocional de las redes sociales y al sentimiento de indignación de muchos colombianos. Rodolfo Hernández (RH), el rey del Tik Tok y del monosílabo, y su compañera Marelen Castillo (MC), que casi nadie conoce, tuvieron también el mérito de recoger esa frustración y ofrecerles un antídoto seductor anti corruptor, a pesar de que Rodolfo está imputado en la Fiscalía por corrupción.

Fue claro que, en la 1ª vuelta electoral, los colombianos votamos masivamente en contra de la vieja clase política, esa olla putrefacta de grillos trepadores, oportunistas, vividores y bandoleros que excluyen a quienes se niegan a ser cómplices de su moral decadente, y que ha venido dominando durante dos siglos el poder político en el país. La débil democracia colombiana ha salido un poco fortalecida. Con sus problemas y sus deudas históricas, por supuesto, eso es innegable, pero con una voluntad de hierro y con un electorado consciente que sembró la semilla de la presencia masiva, que hay que seguir cultivando.

La conclusión esperanzadora de la 1ª vuelta es que hay una ciudadanía despierta y activa, que ha venido aumentado su cultura política votando por GP, y otros por RH. Detengámonos entonces en los seleccionados por la voluntad popular para la vuelta presidencial definitiva. Ambos denuncian al Establecimiento y van por el Cambio. “Sin embargo, no es por nada, se trata de fenómenos distintos: una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.” (Retrepo y Samper, 2022) Ciertamente son almas encarnadas en dos personalidades muy disímiles con programas diferentes que tienen algunas similitudes e incluso ellos han inventado un pueblo ideal, pero son dos pueblos muy distintos. 

No milito en ningún grupo ni partido. Soy un maestro que educó y aprendió durante 30 años en universidades y llevo más de 40 años enseñando y aprendiendo en colegios, y soy un escritor con tres libros publicados y muchas columnas de opinión. Al confrontar la terca aritmética electoral y la realidad de pobreza y marginación del pueblo colombiano, reacciono como Laura Restrepo y Daniel Samper Pizano con supuesto poder de comunicación y contrasto una breve reseña biográfica y algunas cuestiones analíticas sobre el duelo del que saldrá el próximo presidente de Colombia: he aquí el otro propósito de estas notas.

¡Amables lectores multicreyentes y sentipensantes!, permítanme resumir lo que dije sobre vida y obra de Petro-Márquez en una columna anterior. Según el programa del Pacto Histórico, Colombia será al fin, gracias a sus “políticas del amor y de la vida”, una patria de la igualdad para todos, potencia mundial de la vida, con pleno empleo porque “el Estado ofrecerá empleo a quienes quieran y puedan trabajar”, creando un “stock de empleados”. Educación superior gratuita para todos; sistema público único universal de salud, en el que las “medicinas populares y alternativas” serán integradas al sistema de salud pública.

Ese programa viene de un GP batallador de todas las horas que tiene la suficiente experiencia administrativa y una férrea preparación política para gobernar este país; es un intelectual de disciplinas severas, vuelve accesibles a los profanos sus conocimientos y reflexiones sobre Economía, ciencia que domina después de un pregrado y posgrado meritorios aplicados en el control político y la administración pública. Ha sido uno de los mejores senadores que ha tenido Colombia, posibilitando que el país conociera las alianzas entre grupos criminales y barones electorales. Sus debates fueron serios y contundentes, siempre bien documentados. Con entereza afrontó las descalificaciones que seguían a cada una de sus denuncias. Mostró valor a la hora de afrontar señalamientos injustos y persecuciones. Con su lúcida voz brillante, Petro fue también uno de los primeros congresistas en destapar algunos de los peores hechos de corrupción de los últimos años en Colombia. Teniendo como laboratorio a la Bogotá Humana con la que fue alcalde, su programa de gobierno recoge lo que el país excluido reclama: soberanía del Estado, cero corrupción, igualdad política y social y respeto a los acuerdos de paz. Y porque tiene además la mejor compañía en una gran mujer.

Y esa gran mujer de origen campesino y minero es, ¡cómo no!, Francia Márquez. En poco tiempo, esa mujer negra humilde de la izquierda progresista del país donde los más 10 millones de afros que hay han sido tratados como ciudadanos de segunda clase, pasó de ser una líderesa ambiental amenazada cuya voz era marginal a convertirse en un icono cultural y político, que inspira a las nuevas generaciones. Hoy, ella es el símbolo de una Colombia que se ve de manera distinta, que habla de manera distinta y que por primera vez camina pisando fuerte por los exclusivos corredores del poder y de la alta política reservados a unos pocos privilegiados. Ella es la primera política que se atreve a decir que en Colombia hay un racismo estructural que hay que desmantelar. Además, siendo destacada ambientalista se ganó el premio Goldman, considerado como el premio Nobel ambiental, por la lucha que hizo en contra de la minería ilegal y las grandes multinacionales que contaminaron las aguas del río que pasaba por La Toma, el pueblo donde nació hace 40 años, situado en el norte del Cauca, al que no ha podido volver por amenazas.

El año pasado, este timón afro pasó del activismo a la política y fundó su propio movimiento, “Soy porque somos”, sustentado en la filosofía Ubuntu, propia de los pueblos africanos. Habla de la lealtad, de la importancia de vivir la vida en colectivo y en armonía con la naturaleza. Ella dice que esa filosofía le ha servido a muchos “nadies” en Colombia para “resistir la opresión y la política de la muerte.” Entonces, Francia ha ayudado a Gustavo a resignificar palabras como igualdad, equidad y dignidad, quienes las volvieron de carne y hueso para que nos toquen a todos, sobre todo a los “nadies”, a los que son como ellos. Márquez y Petro reclaman una Colombia en la que todos, no solo los privilegiados, podamos “vivir sabroso”.

En cuanto a la dupla RH-MC, su Liga de Gobernantes Anticorrupción presenta 10 compromisos ciudadanos que son: combatir la corrupción en todas sus formas; defender los recursos públicos como si fueran los recursos de la propia familia; no recibir presiones de los poderes públicos o privados que intenten torcer los Principios Democráticos; defender los recursos naturales de la tierra; aplicar políticas de transparencia; hacer seguimiento y denunciar los actos de corrupción; defender los principios y valores de la transparencia y la dignidad; orientar los recursos quitados a la corrupción hacia obras que mejoren la calidad de vida ciudadana; llevar adelante con lógica, ética y estética la construcción social que requiere la ciudadanía para vivir dignamente; e incluir estos preceptos en el Programa de Gobierno.

RH es un ingeniero civil, empresario y político nacido en Piedecuesta Santander en 1945 de una familia campesina. Su primaria la hizo en su pueblo natal y su bachillerato en Bucaramanga en el Colegio de Santander de Varones y es profesional de la Universidad Nacional de Colombia. En 1971 desarrolla obras como ingeniero civil en proyectos de vivienda local. Su padre fue secuestrado 135 días por las FARC. Rodolfo está casado con Socorro Oliveros con quien tiene cuatro hijos, de los cuales uno fue secuestrado y asesinado por el ELN debido al no pago de su rescate. Fue alcalde de Bucaramanga desde 2016 hasta su renuncia en 2019. Es propietario de la empresa Constructora HG, y ha mencionado que su fortuna ronda los 100 millones de dólares. Es el fundador y director de su movimiento político.

Y MC nació en 1968 en Cali. Es hija mayor de cinco hermanas nacidas de modista bonaverense y vallecaucano pensionado, y se crió en un barrio de clase media caleña. Después de ser bachiller, estudió licenciatura en biología y química en Cali; ahí, siendo docente colegial, también estudió ingeniería industrial. Desde 2001 hasta 2007 trabajó en una universidad como docente, decana, vicerrectora académica y rectora encargada. En 2007 terminó su maestría en administración a distancia en México y un año después, se mudó a Bogotá, a donde llegó tras vincularse con Uniminuto como vicerrectora y en 2011 asumió su rectoría Virtual y a Distancia. Cinco años después, volvió a la Vicerrectoría Académica y en 2017 terminó un doctorado en educación en Florida, EE. UU. Desde febrero de 2021 pasó a ser directora de Iniciativas Estratégicas de la Uniminuto, cargo que desempeñaba hasta cuando fue invitada por RH para ser su fórmula vicepresidencial a principios de marzo de 2022 y, sin mayor figuración, pasó a la segunda vuelta con él, para enfrentar a Petro y Márquez. MC es pues una directiva docente investigadora, muy católica y entregada a su familia que integran ella, su esposo y dos hijos.

Volviendo al camaleónico Rúdolf nos damos cuenta “que admira a Hitler, o a Einstein, en fin; a Hitler por su célebre ecuación E = mc², y a Einstein por cada línea de Mein Kampf. Pero sobre todo porque ambos eran arrechos, hombres capaces de volar el planeta a la menor provocación.” (Londoño, 2022). El toche Hernández es violento, impulsivo y peligroso; por eso, las redes sociales lo llaman el viejito arrecho santandereano. “Un misógino, machista, antiderechos, y un cavernario aún más impredecible que los retardatarios que estuvieron los últimos 20 años reteniendo el tiempo en sus mentes estrechas de intereses pactados con lobbies dogmáticos. Sus arranques dictatoriales los ha dejado suficientemente claros con la propuesta de una conmoción interior para agilizar las leyes que desea es imponer sin consensos, contra un Congreso en el que no tendría partidarios ni respaldos. El Estado tambalearía frágil bajo la ira de un prohombre que sabe que su única carta de acción es la autocracia y el golpe destructor sobre la mesa como la única vía del mando ante un mínimo escenario adverso contra su voluntad.” (Ochoa, 2022)

La intención básica de RH “ante un sistema burocrático con 200 años de simulación republicana solo tiene el sustento de la palabrería furibunda y el temblor de la cólera actuada, porque su paso por la Alcaldía de Bucaramanga no fue precisamente ejemplar entre contratos feriados y licitaciones sospechosas… Su imagen ilustrada con el nimbo de un indignado por los trucos publicitarios de Ángel Becassino no ha podido ocultar… el verdadero peligro de sus ideas. Ha dicho… que los feminicidios no existen, y que el término es un invento descabellado para reducir los homicidios a la postura victimizante de un género. Su casta de orgulloso promacho la ha ventilado con orgullo en números escenarios públicos con la soberbia de quien puede decir lo que piensa sin temerle a represalias que puede afrontar con el poder de una chequera intimidante” (Ibíd) y una sonrisa fingidamente jovial.

RH es un ser incontrolable que ahora los retardatarios de siempre pretenden presentarlo como el defensor de la libertad de empresa y de la institucionalidad capitalista. Ellos intentan argumentar que el señor no es errático sino simpático, que hay algo encantador en su grosería y ramplonería” (Bejarano R., 2022), cuando lo cierto es que él “resultó ser el caballo de Troya que le permite a Álvaro Uribe salir de la tumba y hacer carambola a tres bandas.” (Restrepo y Samper, 2022) Obvio, en la 2ª vuelta, RH va a contar con el apoyo de Fico, de los suyos y de muchos otros clanes y antiguos rivales repudiados. Rodolfo es un empresario, pero no “excepcional sino un avispado que se enriqueció a costa de la gente pobre a la que le prestaba plata.» (Bejarano R., 2022) Esquema que raya en la usura, pero que él aplaude. El ´ingeniero´ —como se bautizó él mismo con engaño condescendiente— no es sino un señor irascible y descontrolado, que acude al insulto y a la agresión física con peligrosa facilidad. 

RH tampoco es el antipolítico outsider, sino un absoluto ignorante en las materias del Estado. “Desconoce y repudia decididamente los principios básicos del Estado de Derecho, de la separación de poderes y en general de cualquier asunto constitucional.” (Ibíd) Todo el imaginario sobre él, cuidadosamente estimulado por Becassino, es mentira o exageración. Rodolfo no es el capitán en contra de la corrupción, ni un innovador de la política, ni un colombiano de a pie que habla sinceramente. Claro que hay ilustres personalidades de cuna santandereana. Pero él no pertenece a ella sólo por tener un estilo frentero o un encantador desparpajo que es capaz de decirles ratas a todos. Sus dos únicas hazañas conocidas han sido la de ser un alcalde polémico de Bucaramanga y la de haberse vuelto multimillonario explotando gente empobrecida, y la única verdad sobre Hernández es que no es Petro.  

Las falsas promesas del imputado por Patán o Diego Sierra Gil, junio 4/22
https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/patan/las-falsas-promesas-del-imputado/

Y no es Petro esencialmente porque el programa más serio y mejor estructurado de los dos es el del gran economista y candidato de la izquierda democrática, quien tiene propuestas concretas sobre prácticamente todos los problemas del país y ha mostrado un gran conocimiento del Estado. Él no ofrece un cambio volátil, como Hernández. Rodeado de verdaderos estudiosos y expertos en cada área, y persiguiendo metas realizables, el plan de Petro-Márquez se desmenuza en medidas adecuadas de transformación en áreas fundamentales: anticorrupción, justicia, cultura, educación, ciencia, salud, jóvenes y ancianos. En cada tema hay planes claros, sin retórica y, sobre todo, alcanzables. Gustavo ha demostrado ser un gran timonel, un hombre brillante, corajudo, estudioso y con una visión moderna del mundo que ha logrado el milagro de ponernos a soñar con la vida en un país de muerte y pesadillas.

Los triunfos contundentes del Pacto Histórico en las legislativas del 13 de marzo y en la 1ª vuelta presidencial del 29 de mayo recogieron la inconformidad con el gobierno Duque, todo el descontento social acumulado que explotó en el paro nacional del año pasado y la dupla Gustavo-Francia demostró una gran fuerza electoral personal con la perspectiva de una nueva y clara victoria del binomio que ha logrado inspirar a más electores que cualquier otro izquierdista en el pasado porque la mayoría de sus propuestas son vanguardistas, sensatas y convincentes dada la impresionante capacidad de comunicación que ellos tienen. Además, son muy inteligentes, muy estudiosos, muy persistentes y tienen un proyecto muy respetable en términos de transformación del país. Ellos encarnan la esperanza hoy de 8.500.000 personas, y forman parte de una voluntad seria y sincera de transformar a Colombia. Sin dudas, entonces, en las dos elecciones pasadas ganó la izquierda y las mujeres fueron protagónicas, pero el uribismo no ha muerto y las maquinarias están vivas.

Copiar, pegar. Por Osuna, 30 may 2022
https://www.elespectador.com/opinion/caricaturistas/osuna/copiar-pegar/

Entonces, tanto Gustavo como Rodolfo, parados en orillas ideológicas opuestas, representan un rechazo al continuismo de los partidos tradicionales y al establecimiento político. “Petro, desde la izquierda, lleva toda su carrera política posicionándose como alternativa a las ideas defendidas por el uribismo y en el último tiempo por el presidente Duque.” (El Espectador, 2022) Por su parte, Hernández, cercano a la ultraderecha de Uribe “que ha gobernado el país, construyó su atractivo electoral sobre un rechazo a la clase política, a la que tilda de `corrupta` y otros cuantos epítetos” (Ibíd) crudos y reales. Entre los dos se llevaron el 68,51 % de los votos. Ambos candidatos han caído en el populismo y en ciertos rasgos autoritarios, aunque sin duda el que se lleva la corona es Hernández. Su campaña se construyó sobre un discurso simplista, agresivo y de “ellos”, los “malos”, contra “nosotros”, los “buenos”.

Así, en el juego de las falsas equivalencias pesa lo mismo un candidato presidencial que a veces exagera y dramatiza sus posiciones frente a uno que no tiene nada para argumentar. Sabemos que ha sido larga la llegada de GP a la segunda vuelta. En el camino se le ha tratado de castrochavista, “corrupto y mafioso, igualado, violento de no fiar, expropiador en potencia, peligroso e incendiario. Y, por supuesto, guerrillero, más allá de su compromiso de décadas con la vida civil.” (Rodríguez, 2022) Por eso, María Cabal dice: “Entre el ingeniero y el guerrillero, el ingeniero”, estigmatizando la palabra guerrillero. “Descalificar a Petro por haber sido guerrillero es un modo de negar la realidad del conflicto interno armado en Colombia. Un intento más por ocultar las causas y los responsables de nuestra violencia sin fin. El pasado guerrillero de Petro no implica que sea un delincuente para siempre, como afirma malévolo Iván Duque. Ni lo convierte en asesino, como tantos han pasado a creer. Por el contrario, como lo demuestran sus 32 años de vida civil, el candidato del Pacto Histórico es un demócrata comprometido con la construcción de la paz y la justicia social, el primer congresista que se atrevió a denunciar la alianza de un 35 % de la clase política con el paramilitarismo.” (Galán, 2022)

Ahora bien, si GP es una incertidumbre razonable, RH “encierra una certeza macabra. Un hombre que no paga el rescate de su hija por consideraciones puramente financieras, y luego se relame en la ´delicia´ de que un ´hombrecito´ le pague intereses hipotecarios durante 15 años, no es un hombre, es un monstruo.” (Londoño, 2022) Como él no tiene un programa cohesionado ni parece entender sobre cómo funcionan su país, se ha dedicado dar declaraciones disparatadas, machistas, racistas, clasistas y xenofóbicas que se han hecho virales y le han dado más visibilidad. Por eso, pregunto y respondo con Catalina Ruiz-Navarro (2022): ¿Es Hernández hoy la mayor amenaza que tiene Colombia frente a los derechos de las mujeres y niñas? Todo indica que sí, Rodolfo les debe respuestas a más de 25 millones de mujeres que sienten que sus derechos están en juego, pues ellas tienen la capacidad para cambiar el rumbo de estas elecciones. Es claro que Hernández es un promacho “que entendió las redes sociales, pero no lo que significa ser compañero de una mujer en una relación de igual a igual.” (Ruiz, 2022)

A GP se le ha diseccionado con lupa periodística, legal, política y empresarial. “Buena parte de la prensa se le ha atravesado sin ocultar sus malquerencias. Lo mismo la Presidencia y sus dineros públicos al servicio de la campaña política del uribismo. Y los organismos de control. Ni qué decir de las élites empresariales y sus llamados al pánico económico… La inercia de los falsos equivalentes habla de dos populismos, uno de izquierda y otro de derecha. Tan cargada está la radiografía electoral que ni siquiera la falacia de las equivalencias basta. Hay quienes insisten en que estaríamos mejor con un déspota de derecha.” (Rodríguez, 2022) De todos modos, el líder del Pacto Multicolor ha contestado convincente e inteligentemente todas esas acusaciones en todos los formatos imaginables. Pero todavía algunos creen, “con todas las pulsiones irracionales del miedo, que la fórmula de Francia Márquez y Gustavo Petro representa un abismo y un agravio ante una historia que insisten en conservar” (Ochoa, 2022), aunque todo esté casi destruido por esa derecha que tiene acuerdos soterrados; “se hacen los espontáneos; detrás está la mano negra del señor del Ubérrimo.” (Borja, 2022) Por eso, se han sumado en masa a la plataforma amplia y retórica de RH.

Estamos, pues, ante una elección presidencial “sin precedentes entre un exalcalde de Bogotá y uno de Bucaramanga, ambos críticos acérrimos del statu quo y de la clase política tradicional. Cabe esperar que la jornada del 19 sea” (Santos, 2022) más pacífica, “sin notables irregularidades y con la participación más alta de este siglo.” (Ibíd) Entonces, como Colombia no merece seguir en lo mismo o peor y como el voto es un acto individual con efecto colectivo, voy a votar razonable y responsablemente después de aclarar la avalancha de los dilemas siguientes que nos ha traído esta coyuntura política, económica y sociocultural:

Prefiero un estadista e intelectual integral a un “magnate brocha, burlador de la ley y boquisucio”. A pesar de sus eses alargadas y enfáticas, me quedo con el lenguaje respetuoso y el pensamiento profundo de GP, y rechazo “el lenguaje degradado de los hijueputazos y güevonazos” de RH que “expresa un pensamiento igualmente degradado”. Escojo a un Gustavo reflexivo y debatiente con muchos argumentos, y hago a un lado al Rodolfo esquivo del debate e irreflexivo con monosílabos.  Escojo al Petro multiplicador del “número de jóvenes que contrarrestan la propaganda hueca de Hernández con la lucidez de sus propios videos…” Prefiero a Gustavo feminista y humanista que a un “Rodolfo machista, xenófobo, racista y que padece aporofobia por su aversión hacia los pobres…” (Restrepo y Samper, 2022)

Me quedo con un Petro prudente, defensor de la democracia imperfecta que tenemos y de la Constitución política del 91, y no a un Hernández que “empezó a nombrar sus ministros sin haber ganado todavía nada y a amenazar la democracia con su propuesta fascista de gobernar desde el 7 de agosto bajo conmoción interior.” (Bejarano G., 2022) Prefiero a un Petro presidente, amigable, socialdemócrata y admirador de Bolívar, y no a un mandatario de los colombianos fastidioso, un “personaje adorador de Hitler, amigo de Uribe y benefactor de la corruptela en su ciudad natal.” (Ibíd) Escojo a un Gustavo progresista, decente y con principios, hijo de un proceso de paz transparente, porque no me resigno “a que el país quede en manos de un plutócrata atarván sin principios, que es la herencia maldita de dos décadas perdidas con Uribe como gran protagonista.” (Ibíd)

Prefiero a un GP “que se ha salvado de peligros y traspiés por cuenta de la buena suerte, de una mano solidaria o de un impulso de sensatez. Pero siempre vuelve a recorrer el incierto camino de las ilusiones, emparentadas con los ideales, que no está libre de riesgos…” (Mavé, 2022) Y no a RH supuestamente empresario triunfante diciendo que la mujer debe concentrarse en los oficios caseros. En fin, me quedó con un Petro que defiende la igualdad de género al afirmar poéticamente en su programa que “las mujeres sostienen el mundo” porque son: “Guardianas del agua y de la tierra fértil, defensoras del territorio y de la biósfera, cuidadoras y tejedoras de la vida y la paz, bastiones de la economía…” Prefiero a una aguerrida Francia socialdemócrata y a un culto Petrosky progresista porque ellos absolutamente independientes si pueden abrir mucho más la universidad pública a la mayoría del pueblo para que haya más educación y cultura de calidad, y no a una godita Marelen católica que cree en el expresidente innombrable acompañada de un «ínger» simplista y ramplón en el que se rencaucha el inepto uribismo corrupto.

Finalmente, pues, escojo a un Petro complejo e inteligente, certero e innovador, socialdemócrata, feminista e indultado, a un Hernández simplista, errático, repetitivo, explosivo, auténtico, folclórico, cascarrabias, machista, derechista, contradictorio e imputado, “todos esos calificativos le caben y se los endilgan mucho. Pero dice lo que la gente quiere oír y en su insolencia retórica interpreta la rabia de todos los colombianos que hablan y sienten como él. Lo cual no es de por sí una gran virtud.” (Santos, 2022). Sucede es que parte del electorado “no tiene formación política, porque simplemente no ha tenido una educación que le permita discernir. No es que haya brutos, es que les han escatimado sus posibilidades de razonamiento.” (Borja, 2022) En cambio, los calificativos a Gustavo sí son de por sí una gran virtud; claro que si él gana sumaría a Colombia a un complejo segundo tiempo de los interesantes progresismos latinoamericanos, en busca de bienestar e identidad renovados para la mayoría de nuestro pueblo. En caso de ganar Hernández, el país entraría en un incierto populismo que podría ser macabro, peligroso y desastroso como los gobiernos de Trump en EE. UU. y Bolsonaro en Brasil o Abdalá Bucaram en el Perú.

Ojalá y entonces que gane Petro y “encabece un gobierno de izquierda amplio y respetuoso de los derechos”. Por eso, hay que votar más masiva y cuidadosamente para seguir demostrado el gran poder e importancia del voto libre ya que las ilusiones renovadas de un verdadero cambio sincero y profundo están a la vuelta del 19 de junio. Colombia nunca ha tenido un gobierno de izquierda en los más de 200 años republicanos; pero ahora tenemos el momento más favorable para lograr ese contundente cambio conjunto con un gobierno diferente. ¡Amables lectores multicreyentes y sentipensantes!: No hay mañana, ¡es ahora o nunca! No más miedo a la esperanza de un mejor futuro. No olviden que el arrepentimiento es eterno. ¡Por el bien del país!, urge que Gustavo y Francia ganen y gobiernen para todos. Es casi cuestión de vida o muerte para la débil democracia nacional y para que la frágil estantería macroeconómica e institucional del país no se venga abajo: ¡Sí señores, el cambio es en segunda!

A pullar el burro / El Espectador

INDISPENSABLES MURMULLOS REFERENCIALES

  • Bejarano Guzmán, Ramiro (2022). En la segunda vuelta. El Espectador, Bogotá, publicado el 5 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/en-la-segunda-vuelta/
  • Bejarano Ricaurte, Ana (2022). La verdad sobre Hernández. Los Danieles, Columnas sin Techo, Bogotá, publicado el 5 de junio, https://cambiocolombia.com/opinion/los-danieles/la-verdad-sobre-hernandez
  • Borja, Hernán (2022). Respuestas a “ARQUEO DE LA 1ª VUELTA”. Blog dairogonzalezquiroz.com, Bogotá, publicado el 8 de junio en http://www.dairogonzalezquiroz.com/leer/arqueo-de-la-1a-vuelta/
  • El Espectador (2022). A pesar de todo el ruido, hubo tranquilidad electoral. Editorial de El Espectador, Bogotá, publicado el 31 de mayo https://www.elespectador.com/opinion/editorial/a-pesar-de-todo-el-ruido-hubo-tranquilidad-electoral/
  • Galán Casanova, John (2022). De próceres y guerrilleros. Columnista invitado de El Espectador, Bogotá, publicado el 4 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/columnista-invitado-ee/de-proceres-y-guerrilleros/
  • Lara Salive, Patricia (2022). Aún es tiempo, Petro. El Espectador, Bogotá, publicado el 3 de junio en https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/aun-es-tiempo-petro/
  • Londoño, Julio César (2022). El rey de las ratas. El Espectador, Bogotá, publicado el 4 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/julio-cesar-londono/el-rey-de-las-ratas/?cx_testId=54&cx_testVariant=cx_1&cx_artPos=0#cxrecs_s
  • Mavé (2022). Tarot de Mavé. El Espectador, Bogotá, publicado el 4 de junio en https://www.elespectador.com/entretenimiento/tarot-de-mave/
  • Ochoa, Juan David (2022). Rodolfo Hernández: rugido y cólera. El Espectador, Bogotá, publicado el 4 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/juan-david-ochoa/rodolfo-hernandez-rugido-y-colera/
  • Retrepo, Laura y Samper Pizano, Daniel (2022). No es por nada. Los Danieles, Columnas sin Techo, Bogotá, publicado el 5 de junio en https://cambiocolombia.com/opinion/los-danieles/no-es-por-nada
  • Rodríguez, Nicolás (2022). Falsas y cargadas equivalencias. El Espectador, Bogotá, publicado el 4 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/nicolas-rodriguez/falsas-y-cargadas-equivalencias/
  • Ruiz, Yolanda (2022). Las mujeres y la segunda vuelta. El Espectador, Bogotá, publicado el 2 de junio en https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/yolanda-ruiz/las-mujeres-y-la-segunda-vuelta/  
  • Ruiz-Navarro, Catalina (2022). ¿Se viene un retroceso para los derechos de las mujeres? El Espectador, Bogotá, publicado el 2 de junio https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/catalina-ruiz-navarro/se-viene-un-retroceso-para-los-derechos-de-las-mujeres/
  • Santos Calderón, Enrique (2022). De Rodolfo a Gustavo. Los Danieles, Columnas sin Techo, Bogotá, publicado el 5 de junio https://cambiocolombia.com/opinion/los-danieles/de-rodolfo-gustavo

2 respuestas a «AD PORTAS DE LA 2ª VUELTA»

  1. Aprovechemos esta oportunidad para elegir al sucesor de Jorge Eliecer Gaitán (Gustavo Petro) con ésta gran trayectoria de pensamiento e ideologías en bien de nuestra Colombia para sacarnos de éste anquilosamiento de régimen que poseemos…

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